
Esta mañana, manifestantes de varias ciudades del centro-sur del estado protestarán en Delicias en contra de la Ley General del Agua, a partir de la 1 de la tarde se espera la concentración en la plaza Benito Juárez.
Se esperan contingentes de Cardenas, Julimes y Meoqui, que saldrán a partir de las 11, del estacionamiento del panteón de Meoqui; además de Rosales y Saucillo, quienes se encontrarán en la entrada norte del municipio de Delicias.
El grupo Agricultores unidos de Chihuahua convocó en días pasados a agricultores, ganaderos, estudiantes y ciudadanía en general a unirse a esta causa por la justicia del campo.
Esta concentración se suma a las huelgas que se llevarán a cabo en Chihuahua este sábado, entre ellas la de la Generación Z, la de los sombreros blancos, y otra mas contra los accesorios.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
