
Un total de 26 elementos adscritos al Grupo Operativo Rural de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), fueron desplegados en 25 diferentes comunidades que conforman la zona rural del municipio, por el inicio del “Operativo Cosecha Segura”.
Mediante dichas acciones no solo se pretende evitar el registro de delitos como robo o faltas administrativas, sino mantener la vigilar y salvaguardar a los cientos de trabajadores que se aglomeran en estas comunidades por temporada de cosecha de la nuez.
Para mantener la seguridad los oficiales realizan recorridos por caminos en la zona, con el apoyo de nueve unidades y vehículos todo terreno, además visitan a los encargados de las nogaleras para notificar la presencia policial y ponerse a disposición en caso de registrarse cualquier incidencia que represente un riesgo para las y los ciudadanos.
Los Policías Municipales se desplazan en dos grupos con cobertura de vigilancia las 24 horas a partir de este 15 de noviembre y se espera mantener dichas acciones preventivas hasta finales de enero o inicios de febrero del 2026, dependiendo del movimiento de la actividad por cosecha y venta de nuez.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
