
Con la entrada del frente frío número 15 en México, en Chihuahua se tendrá una temperatura mínima de 9 grados y una máxima de 25, esto, acompañado de un cielo despejado; hoy, la temperatura mínima se presentará a las 7 de la mañana, mientras que la máxima 15:00 horas, esto acompañado de un índice UV medio a alto de las 10 a las 16:00 horas.
Para este día, la capital tiene nula probabilidad de lluvia, con un promedio de 31% de humedad. Por otra parte, se pronostican vientos con una velocidad de entre los 4 y 16 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 32 km/h; mientras que la calidad del aire presentada en la ciudad es buena, por lo que la ciudadanía podrá realizar actividades al aire libre sin problema.
Por otro lado, el Servicio Meteorológico Nacional informó que, este día, el frente frío núm. 15 se desplazará sobre el noroeste del territorio nacional, y en interacción con una vaguada polar, una circulación ciclónica en niveles medios y altos de la atmósfera, y las corrientes en chorro polar y subtropical, ocasionará lluvias puntuales fuertes en Baja california (norte y centro) y Sonora (noroeste y norte), chubascos en Baja California Sur y Chihuahua, además originará descenso de temperatura y vientos muy fuertes en el noroeste del país, con rachas de 60 a 80 km/h en el territorio estatal.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
