
El Gobierno Municipal, a través de la dirección de Desarrollo Rural, instaló paneles solares en pozos de agua, para beneficio de más de 2 mil habitantes de siete comunidades de la zona rural del municipio, lo que ayudará a alimentar bombas de agua solares que extraen agua de forma autónoma.
Con una inversión de 1 millón 282 mil 569 pesos se instalaron 120 paneles solares y ocho inversores en las comunidades de: Bellavista, Horcasitas, La Esperanza, El Vallecillo, Sacramento, Ejido Ocampo, Boca de Ciénega.
Estos sistemas son ecológicos, eficientes y son una alternativa rentable en lugares lejanos sin acceso a la red eléctrica, y son ideales para la agricultura, el ganado o el suministro de agua potable en hogares.
Esto suma las acciones para que las familias cuenten con un mejor acceso al vital líquido, de forma eficiente, además de mejorar la calidad de vida de quienes se habitan en la zona rural de Chihuahua Capital.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
