
El Comisario de Seguridad Pública Municipal, Julio César Salas, compartió que el operativo que se realizó este fin de semana por el Buen Fin, concluyó con saldo blanco.
Fueron un total de 351 elementos que estuvieron resguardando diversos centros comerciales y los puntos más transitados de la Capital, esto, con la intención de prevenir el registro de delitos, al ser una temporada de incremento de flujo económico.
De acuerdo a datos de la policía municipal el delito que más presentó una reducción fue el robo comercial con una disminución del 75% en comparación del año anterior.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
