
Saúl Monreal, senador de Morena por Zacatecas, aseguró que su aspiración a la gubernatura del estado sigue “intacta”, sin embargo, descartó abandonar el partido en caso de no ser elegido como candidato en las próximas elecciones de 2027.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, el legislador mencionó que se encuentra en una “etapa de reflexión” sobre su futuro político y enfatizó que los tiempos electorales aún están lejanos.
“Vamos a esperar, no son tiempos políticos, todavía faltan más de un año. Ahorita lo que quiero es dedicarme al trabajo parlamentario y ya después vamos a tomar las decisiones”, dijo.
Saul Monreal se mostró cauteloso respecto a la posibilidad de buscar la candidatura con otros partidos en caso de no ser electo. El senador morenista refirió que “van a pasar muchas cosas” de cara a los comicios electorales.
“Tengo amigos en todos los partidos, pero no ha habido un ofrecimiento formal. No quiero aventurar”, mencionó.
El zacatecano precisó que respetará la decisión de la dirigencia nacional de Morena en caso de no ser el candidato de la entidad, añadiendo que si no es “útil” para su partido, lo entenderá.
“Yo siempre he sido cuidadoso. Mi aspiración está intacta. Cualquier personaje que está en la política desea ser gobernador de su estado o presidente municipal. Yo digo, mi aspiración ahí está”.
El senador afirmó estar “muy tranquilo” ante el panorama político, asegurando que su vida no dependía de la candidatura y resaltando que su prioridad es continuar con sus actividades legislativas desde el Senado de la República. “Yo estoy tranquilo, afortunadamente. Tengo mi trabajo como senador y voy a continuar”, declaró.
El senador destacó que su fidelidad a Morena es prioritaria sobre su aspiración personal y expresó su confianza en que la dirigencia nacional del partido. Además, el zacatecano aseguró que la participación, inclusión y unidad de todos los aspirantes será fundamental para el partido y su militancia.
Con información de Político.mx

Una publicación del perfil “Viviendo UACH” evidenció el deterioro de instalaciones en la Universidad Autónoma de Chihuahua, especialmente en el campus 1. Entre las quejas destacan las malas condiciones de la alberca, con techos con hongo, paredes sucias, falta de azulejos y fallas constantes en sanitarios y lavamanos.
Usuarios también señalaron inconformidad por el aumento en cuotas para actividades acuáticas y terapias, pese a que aseguran que el servicio es deficiente, con agua fría o sucia de manera recurrente. Además, cuestionan que las instalaciones sean rentadas a particulares.
En este perfil se suele difundir denuncias sobre la universidad, lo que afirma que las quejas son constantes, pero no se han visto mejoras ni respuesta por parte de las autoridades.

Lo que está ocurriendo al interior de los grupos de aspirantes a cargos de elección popular deja ver un nivel de desconfianza que difícilmente puede justificarse pues la vigilancia entre ellos ya no es rumor, es práctica, pues trascendió que, una de las supuestas operadoras de Marco Bonilla, identificada como Mirna Rivas Martínez, estaría detrás de este seguimiento a otros perfiles que también buscan posicionarse dando un “marcaje” que habla más de inseguridad política que de estrategia…
El caso más reciente fue durante un evento enfocado en temas de seguridad a petición de los mismos vecinos de una colonia al sur de Chihuahua, y que fue encabezado por Gil Loya al que llegaron personas que sin vínculo aparente con la comunidad, pero con una instrucción clara escuchar y reportar, que sin embargo, no pasaron desapercibidas e inmediatamente fueron identificadas por los mismos vecinos que no lo expresaron en el momento pero si levantaron las sospechas de lo que hicieron en el lugar…
Lo que quizá no esperaban era que los propios vecinos detectaran su presencia, o por un acto de confrontación, sino por simple lógica y es que cuando alguien no pertenece al entorno, se nota y más aún cuando su interés no es participar, sino observar…
Las asistentes no fueron retiradas, pero su intención quedó expuesta conforme avanzaba el encuentro ya que mientras los ciudadanos hablaban de necesidades reales en materia de seguridad, ellas confirmaban que el objetivo no era sumarse, sino tomar nota e informar a detalle de los temas delicados que se abordaron…
Pero al constatar que este no era un evento político a medio evento se retiraron, no porque el tema dejara de ser importante, sino porque ya habían obtenido lo que buscaban, y ahí está el fondo del asunto pues mientras los ciudadanos piden soluciones, algunos actores políticos parecen más enfocados en vigilarse entre sí que en escuchar genuinamente como si fueran en búsqueda de ideas para promesas de campaña, esas que rara vez se cumplen…

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