Probables robos y asaltos a vehículos particulares en carreteras estatales aumentan 458% en un año

Los probables robos y asaltos a vehículos particulares en carreteras estatales aumentaron 458% en el último año, al pasar de 371 en 2023 a 2073 en 2024, según los resultados del Censo Nacional de Seguridad Pública Federal y Estatal 2025, realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Sabueso hizo este olfateo luego de que el Gobierno de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSC), la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) difundieron una publicación en X en la cual hicieron un llamado a evitar conducir de noche en carretera porque “la oscuridad favorece la inseguridad en los caminos”. Usuarios de dicha red reclamaron que a las autoridades les corresponde la prevención y combate de delitos al atender la seguridad pública.

En las carreteras y puentes de jurisdicción estatal, las instituciones de seguridad pública estatales registraron 2686 probables robos y asaltos. Del total, 77.2% fue cometido a vehículos particulares y 17.1%, a camiones de carga. 

Al comparar con 2023, la cantidad de eventos reportados de este total general incrementó 71.4% en 2024. Esto da cuenta de la inseguridad en los caminos estatales y de cómo recae en contra de los vehículos particulares.

Sin embargo, durante 2024, se registraron 46 probables robos y asaltos en carreteras de jurisdicción federal registrados por la Guardia Nacional (GN). Del total, 73.9% fue a camiones de carga y 17.4%, a vehículos particulares. Al comparar con 2023, la cantidad de eventos reportados disminuyó 71.3 % en 2024. 

 

De los 2,732 probables robos y asaltos registrados en ambas jurisdicciones (federal y estatal), la mayor cantidad ocurrió en Guerrero y Michoacán, con 31 y 28.6%, respectivamente. Además de estas dos últimas entidades, Zacatecas, Puebla, Chiapas, Morelos y el Estado de  México superan más de 100 eventos.

 

Resalta que, del total de probables robos y asaltos, 2261 (82.8 %) ocurrieron con arma de fuego; 322 (11.8 %) sin arma de fuego y para 149 (5.5 %) no se identificó el uso de algún arma.

 

Con información de Animal Politico

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La carretera donde manda el miedo

No fue una sorpresa, fue una confirmación, la vía corta a Parral cerró el año no con operativos, ni con detenciones, ni con resultados, sino con familias despojadas de sus vehículos a plena luz del día. 

Exactamente lo contrario a lo que se supone debe garantizar el Estado.

Días antes, la Fiscalía General del Estado habría emitido un mensaje dirigido a paisanos y viajeros que regresan de Estados Unidos durante la temporada decembrina: eviten circular por esta carretera, sobre todo de noche. 

El aviso, lejos de transmitir seguridad, reconocía implícitamente que la autoridad perdió el control de ese tramo carretero.

Pero la realidad fue todavía más cruda, los robos no ocurrieron de madrugada ni en la oscuridad, ocurrieron al mediodía, cuando el sol estaba en lo alto y el tránsito era constante. 

Entonces queda claro que el problema no es el horario, sino la impunidad.

Hoy la lógica oficial parece invertida: en lugar de perseguir a los criminales, se advierte a los ciudadanos que no transiten; en lugar de recuperar el territorio, se normaliza el abandono. 

¿El siguiente paso será pedirle a la gente que no viaje ni de día? ¿Cerrar carreteras para que los delincuentes operen con mayor comodidad?

Lo más grave es que no se trata de grupos invisibles, en la región es un secreto a voces quiénes operan, cómo lo hacen y por dónde se mueven. 

A ciencia cierta y a vista de todos las autoridades saben quiénes son, pero la respuesta sigue siendo el silencio, la omisión y el comunicado tibio.

Mientras tanto, la carretera corta a Parral ya no es solo una vía de comunicación, es un símbolo del Estado rebasado, donde el miedo dicta las reglas y el ciudadano carga con la responsabilidad de cuidarse solo.

Aquí no falla la advertencia. Falla el Estado.

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