
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que buscará establecer contacto con su homólogo estadounidense, Donald Trump, una vez que concluyan las actividades relacionadas con el primer aniversario de su toma de posesión este 20 de enero.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que no descarta un encuentro directo para desahogar la agenda bilateral.
“Probablemente después del 20 estaremos buscando una llamada para ver todos los temas”, señaló Sheinbaum, subrayando que la comunicación previa ha sido cordial a pesar de las interpretaciones externas sobre sus interacciones telefónicas.
Uno de los ejes principales de esta futura comunicación será la organización conjunta de la Copa del Mundo 2026, que inicia en cinco meses. La presidenta destacó que existe un trabajo conjunto con las autoridades estadounidenses en áreas críticas como la seguridad y el desarrollo de programas deportivos para jóvenes vinculados al torneo.
Respecto a la posibilidad de invitar a Trump a territorio mexicano, la jefa del Ejecutivo se mostró cauta al responder “pues ya veríamos, ya veríamos”, enfatizando que primero deben generarse las condiciones de trabajo posterior al aniversario del mandato estadounidense.
Sheinbaum aprovechó para desmentir los rumores sobre supuestas fricciones en su última llamada con el republicano. Aseguró que el mandatario se despidió de manera amable con la promesa de volver a contactarse pronto, lo cual facilitará el diálogo sobre la revisión del tratado comercial que debe ocurrir este año.
“Imagino que él tiene muchas ocupaciones en este momento, para poder, si es necesario, pues hacer una reunión”, concluyó la mandataria, reafirmando que la relación institucional se mantiene activa en temas estratégicos.
Pese al optimismo mostrado por el Gobierno de México, el panorama comercial enfrenta tensiones debido a las recientes declaraciones de Donald Trump, quien ha calificado al T-MEC como un acuerdo “irrelevante” para los intereses de su país.

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Durante un recorrido por plantas automotrices, el presidente estadounidense afirmó que su economía no depende de los productos fabricados en México o Canadá, señalando específicamente que no necesita vehículos ensamblados fuera de sus fronteras.
Trump ha insistido en que su prioridad es que las empresas trasladen su producción a territorio estadounidense, lo que coloca la próxima revisión del tratado en una posición de incertidumbre frente a su política de autosuficiencia industrial.
Con información de Político.mx