
Esta mañana, Samaria Vázquez Robles, de Educación Indígena; Fedra González Olguín, docente de educación secundaria técnica; Francisco Javier Bernes Isidro, subdirector de primaria; Tatiana Guadalupe Mendiola, directora; y Claudia Caballero, de educación media superior, expresaron sus inconformidades en contra de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Entre las principales demandas señalaron la falta de presencia del sindicato, mayores negociaciones salariales y mejoras en el sistema de pensiones, entre otros temas.
Los docentes dieron lectura al siguiente posicionamiento:
“La base trabajadora está lista para dar un paso firme. El movimiento democrático institucional está conformado por maestras y maestros convencidos de que el momento exige determinación, carácter y una agenda clara en la defensa del magisterio. Nacemos del sentir de las escuelas, de la preocupación por las pensiones, por la inequidad del tope de diez UMAs frente a otros regímenes que alcanzan 25 o más, y por la incertidumbre que generan los sistemas de cuentas individuales.
No se trata de privilegios, se trata de justicia. Una de nuestras banderas centrales será gestionar la homologación del tope pensionario a 25 UMAs y trabajar por mejoras reales al sistema de pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Asimismo, manifestamos nuestro respaldo a las maestras y maestros afectados en los procesos derivados de la USICAMM; brindaremos asesoría y acompañamiento legal, revisando cada uno de los casos con la debida responsabilidad y sustento jurídico. Nuestra ruta es clara: garantizar el voto libre y secreto, recuperar la presencia sindical en los centros de trabajo y fortalecer la comunicación con la base. No buscamos confrontar, buscamos transformar con responsabilidad. La unidad no significa silencio, significa participación consciente. Es por ello que el magisterio quiere ser protagonista de su propio destino sindical; y cuando la base se organiza con claridad y determinación, el cambio deja de ser una idea y se convierte en una acción”.
Asimismo, expresaron que el movimiento está conformado por docentes e intendentes, quienes dijeron sentirse relegados y poco escuchados por parte de la Sección 8 del SNTE.
“Buscamos ser escuchados, ser atendidos. Queremos que nuestros líderes acudan a nuestros centros escolares, que retomen esas visitas; cuando menos, es lo mínimo que pedimos: ser escuchados. A veces sabemos que es difícil para un representante sindical dar respuesta o solución inmediata a los problemas que se presentan, porque se escapan de sus manos; pero en muchas ocasiones falta voluntad y falta escucha”, expresó Fedra González.
Ante esta situación, señalaron que la base trabajadora ya está resintiendo la falta de interés por parte del liderazgo sindical, motivo por el cual surgió este movimiento, como respuesta a las necesidades y comentarios expresados por el magisterio.