
Los hombres chihuahuenses continúan percibiendo ingresos significativamente mayores que las mujeres en la región. De acuerdo con datos de la Plataforma de Inteligencia Competitiva del sector privado (PICsp), el ingreso promedio masculino es de 14,906 pesos, mientras que el promedio femenino es de 10,053 pesos.
Sin embargo, la desigualdad se agrava cuando se considera la maternidad. La PICsp reporta que la brecha salarial aumenta conforme crece el número de hijos es decir con un solo hijp ya se tiene una desvenyaja en el salario del 29%.
Las mujeres sin hijos ganan, en promedio, 83 pesos por cada 100 pesos que percibe un hombre.
Con un hijo, el ingreso promedio femenino baja a 71 pesos por cada 100 pesos masculinos.
Con dos hijos, apenas alcanzan 57 pesos.
Con tres hijos, la cifra disminuye a 51 pesos.
Para mujeres con cuatro o más hijos, la diferencia es alarmante: apenas 25 pesos por cada 100 pesos que gana un hombre.
Especialistas en economía laboral y estudios de género señalan que estos datos reflejan una combinación de factores estructurales. Por un lado, existe un mercado laboral que todavía valora menos el trabajo de las mujeres; por otro, la maternidad sigue generando una “penalización económica” que se traduce en menor acceso a ascensos, horarios flexibles insuficientes y oportunidades limitadas en puestos de mayor remuneración.
La PICsp advierte que la brecha salarial por maternidad no es solo un fenómeno de salario base: incluye también bonos, prestaciones y oportunidades de crecimiento, lo que multiplica el efecto negativo a lo largo de la vida laboral. Según los datos, mientras un hombre con hijos mantiene su promedio de ingreso, las mujeres experimentan un descenso progresivo con cada hijo adicional, alcanzando niveles críticos cuando tienen cuatro o más hijos.