
• El Mtro. Adalberto Oros Salido, es una persona con amplia experiencia en el derecho y conocedor de lo que sucede en la zona: Fiscal General César Jáuregui Moreno
En rueda de prensa, el Fiscal General del Estado, César Jáuregui Moreno, anunció la designación que hizo la Gobernadora María Eugenia Campos Galván, del Mtro. Adalberto Oros Salido, como nuevo Fiscal de Distrito Zona Noroeste, con sede en el municipio de Nuevo Casas Grandes.
El Fiscal General expresó que la titularidad de la Fiscalía de Distrito estará a cargo de una persona con amplia experiencia en el ámbito del derecho penal.
Como parte del currículo del Mtro. Adalberto Oros Salido, señaló que de 1988 a 1999, estuvo en la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo; del 2000 al 2014, en la Procuraduría General de la República, como agente del Ministerio Público en varios estados de la República.
Estuvo también en la Fiscalía General de la República como fiscal revisor de Chihuahua, del 2015 al 2023, y de esa fecha hasta la actualidad, ocupaba la Dirección General del Centro Estatal de Información, Análisis y Estadística Criminal, de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua.
Destacó también que es una persona que aparte de su experiencia curricular, es licenciado en Derecho, con maestría en Derecho Procesal Penal en el Sistema Penal Acusatorio que cursó de 2016 a 2018, en el Instituto Nacional de Estudios Superiores en Derecho Penal.
Sobre todo, “tiene amplia experiencia e información no sólo de lo que sucede en la zona, sino del contexto estatal, al haber estado al frente de la Dirección General del Centro Estatal de Información, Análisis y Estadística Criminal desde el 2023 a la fecha”, indicó el Fiscal César Jáuregui.
A su vez, el nuevo Fiscal de Distrito, Adalberto Oros Salido, expresó que tiene la instrucción de la Gobernadora del Estado y del Fiscal General, de mantener acercamiento con la ciudadanía y una dependencia de puertas abiertas, para analizar y dar prioridad a cada uno de los casos en trámite, así como velar por las víctimas, acompañarlas, orientarlas y estarles informando de manera transparente.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades.
Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona.
Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE.
La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.
El accidente ocurrido en la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.
