En la otra mesa del café: ¿Crecer sin avanzar?

En la otra mesa del café —entre sorbo y sorbo— se escucha la contradicción: crecer sin avanzar. Los porcentajes no reflejan la vida diaria. ¿Qué se espera para 2027?

De inmediato se cita un dato reciente: para el cierre de 2026, la economía del país tendrá un incremento de entre 1.8% y 2.8%, y para 2027 se estima entre 1.9% y 2.9%. Este crecimiento se atribuye al nearshoring, la inversión privada y el consumo interno, según la Secretaría de Hacienda.

Entonces, ¿estamos creciendo o nos estamos estancando? Sin entrar en complicaciones de variables económicas, lo que “dice la gente de a pie” es claro: aunque llevamos seis años con incrementos al salario mínimo, el ingreso no alcanza. El precio del huevo, la carne, las frutas y verduras, el refresco… ¡todo ha subido!

En círculos empresariales de pequeñas empresas nacionales, sostienen que este año han registrado las ventas más bajas desde la pandemia. “Se compra lo más estrictamente necesario”, dicen, y además, los clientes están pidiendo más días de crédito.

De nuevo aparece la frase: “crecer sin avanzar”. Los números oficiales parecen desalineados de la realidad. Entonces, “decimos una cosa, pero vivimos otra”.

En junio próximo inicia el Mundial, y seremos anfitriones. Será un periodo en el que, quizá, olvidemos un poco nuestra realidad, con la esperanza de que en la cancha sea diferente.

Cuando finalice, vendrá la revisión del T-MEC y entraremos en tres escenarios posibles: una renovación rápida, una negociación prolongada o una ruptura o rediseño. Esto generará tensión e incertidumbre. El acuerdo comercial significa contar con acceso preferencial al mercado más grande del mundo y preservar miles de empleos. Debemos estar atentos al desarrollo de las negociaciones: no somos ajenos a los resultados.

No solo es crecer en el papel. Si no se siente en la mesa de todos los días, seguimos avanzando… sin realmente avanzar.

Por César de la Garza Licón

Tips al momento

La reacción de Sheinbaum a preguntas incómodas

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.

Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.

Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.

Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Tips al momento

La reacción de Sheinbaum a preguntas incómodas

Una vez más fue notoria la molestia de la presidenta Claudia Sheinbaum al recibir preguntas “incómodas” por reporteros independientes en su rueda de prensa en el Palacio Nacional, a tal grado que la mandataria no pudo ocultar su molestia.

Como cada determinado tiempo, la periodista Reyna Haydee Ramírez, logró su participación en la mañanera del pueblo, y durante varios minutos fue aumentando la tensión entre la reportera y la presidenta, con preguntas sobre la falta de atención a la Sierra Tarahumara, las manifestaciones de la CNTE, entre otras.

Pero lo que colmó la paciencia de Sheinbaum fue un cuestionamiento sobre la investigación del supuesto financiamiento a grupos de madres buscadoras, y momentos después la pregunta sobre si habrá investigación de los acarreados a eventos morenistas. Sheinbaum respondió que no caería en provocaciones, pero después reviró con que no eran como “los de antes” y que no llevan acarreados.

Llama la atención la frustración de la presidenta y la manera en que responde a preguntas que cuestionan a su gobierno, mientras a algunos medios que solo se dedican a elogiar la administración cuatroteísta, temas como los que abordan periodistas independientes quedan sin una respuesta o con un comentario agresivo.

Notas recientes