
Ha trascendido que, de última hora, fueron citados al C-4 más de 40 elementos de la Fiscalía General del Estado que participaron en el operativo de aseguramiento del narcolaboratorio en el municipio de Morelos, donde posteriormente, durante el traslado de regreso, perdieron la vida el director de la Agencia Estatal de Investigación, dos agentes de la CIA y un escolta del mando estatal.
El caso continúa rodeado de dudas y versiones encontradas, ya que hasta el momento no logran darle forma clara a las carpetas de investigación ni establecer con precisión qué fue lo que realmente ocurrió en torno a este operativo y al fatal accidente.
Fuentes señalan que existe fuerte presión interna sobre los agentes que estuvieron presentes en dicha movilización, debido a las inconsistencias detectadas en los informes, peritajes y declaraciones iniciales, por lo que han sido llamados nuevamente para rendir su versión de los hechos y tratar de reconstruir toda la cronología.
Además, trascendió que la fiscal Wendy Chávez, recientemente encargada de encabezar la integración de la carpeta y los procedimientos administrativos del caso, sostuvo una reunión de última hora con el fiscal general César Jáuregui y con un comandante de apellido Zuani, encuentro que ha generado aún más especulación sobre el rumbo que tomará la investigación.
¿qué fue lo que realmente pasó y qué intentan esclarecer o cuadrar dentro de este expediente que cada vez genera más incertidumbre?

Tras los hechos concurridos en Chilapa, Guerrero, en donde un enfrentamiento entre dos grupos criminales provocaron que centenares de personas se desplazaran de sus hogares por la inseguridad, y dejaron al menos cinco muertos, llamó la atención de un comunicado emitido por la Secretaría de Gobernación, en donde se menciona una mesa de diálogo entre los dos grupos que se enfrentaron.
Según el comunicado, con fecha del 12 de mayo, la secretaría comenzaría mesas de diálogo entre los dos grupos para “tratar de llegar a una situación de fondo”, esto, recibió una serie de críticas por parte de usuarios en redes sociales, cuestionando porque no se aseguró a los miembros de grupos criminales que provocaron los desplazamientos, en vez de abrir diálogo.
Tal parece que la estrategia de “abrazos y no balazos” de AMLO sigue presente en la administración de Sheinbaum, dejando a casi 800 familias con incertidumbre sobre si volverá a ocurrir un enfrentamiento de este tipo en cualquier momento…

Tras los hechos concurridos en Chilapa, Guerrero, en donde un enfrentamiento entre dos grupos criminales provocaron que centenares de personas se desplazaran de sus hogares por la inseguridad, y dejaron al menos cinco muertos, llamó la atención de un comunicado emitido por la Secretaría de Gobernación, en donde se menciona una mesa de diálogo entre los dos grupos que se enfrentaron.
Según el comunicado, con fecha del 12 de mayo, la secretaría comenzaría mesas de diálogo entre los dos grupos para “tratar de llegar a una situación de fondo”, esto, recibió una serie de críticas por parte de usuarios en redes sociales, cuestionando porque no se aseguró a los miembros de grupos criminales que provocaron los desplazamientos, en vez de abrir diálogo.
Tal parece que la estrategia de “abrazos y no balazos” de AMLO sigue presente en la administración de Sheinbaum, dejando a casi 800 familias con incertidumbre sobre si volverá a ocurrir un enfrentamiento de este tipo en cualquier momento…
