
Espero que todos los lectores de Omnia, tanto madres como hijos hayan podido celebrar el 10 de mayo en paz y con alegría. Para aquellos hijos que no tienen a su madre presente en vida, les deseo que puedan honrar su memoria todos los días, y viceversa para aquellas madres que viven la misma situación. El dilema surge cuando no se tiene conocimiento del paradero de un ser querido. La falta de certeza de qué está haciendo en este momento; si ya comió, si sigue dormido o si sigue con vida. Miles de madres salen a protestar a las calles cada día de las madres, para gritarle al Estado mexicano: “¿Dónde está mi hijo?”.
El pasado domingo se vieron múltiples marchas en todo el país. El estado de Chihuahua presenció marchas bajo el clamor de las madres que no tienen la fortuna de ver a sus hijos todos los días. Ni siquiera el consuelo de visitar sus tumbas y dejar un arreglo de flores.
En México contamos hoy en día con 134,101 personas desaparecidas y no localizadas. Esto, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL), un órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación. Aunado al reporte del Comité de Desaparición Forzada de la ONU, esta semana la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicó un nuevo informe.
El gobierno federal mostró mayor disposición ante la información presentada. En comparación con el último informe de la ONU, se reconoce la carga y responsabilidad que tiene el Estado. La SEGOB y la SRE estuvieron presentes con sus subsecretarios en materia de Derechos Humanos; Arturo Medina de la Segob y Enrique Ochoa por parte de la SRE. El informe fue presentado junto a la relatora de la Comisión en México, Andrea Pochak, en el museo de Memoria y Tolerancia el cual se encuentra en el centro histórico de la Ciudad de México. La presidenta mostró sus discordancias con el informe, pero es un gran paso la apertura del gobierno a este tipo de diálogo.
El común denominador entre los dos informes presentados por organismos internacionales, la participación del crimen organizado, y la colaboración activa u omisión de autoridades de los 3 órdenes de gobierno. También, se hace hincapié en que no influye la opinión política o posición económica, esta crisis arrastra a toda la población.
El día miércoles la FGR y la SEGOB entablaron una mesa de diálogo con colectivos de búsqueda. Esto quiere decir que, de pronto, se verá mayor colaboración por parte de instituciones gubernamentales. Sin olvidar los malos tratos que han sufrido estos grupos de activistas los últimos 7 años. Una ley del hielo institucional, ni los viáticos les pagaban a los que viajaban al centro del país.
Ya se vio voluntad, ahora que cumplan. La interrogante más grande que se presenta en esta aflicción nacional, es si se verán resultados a futuro. Es muy fácil decir que llegarán vivos —así lo dijo la relatora—, pero más complejo encontrarlos, aunque sea, ya fallecidos. La desatención a esta problemática por años, la convirtió en una bola de nieve en crecimiento difícil de parar.
El país estará tranquilo el día que miles de familias tengan la certeza de saber con exactitud donde se encuentran todos sus seres queridos, vivos o muertos. Y así, cumplir con la verdad negada no sólo a las madres, sino a todo a México.