Una piel tersa

Diacrítico Chihuahua
Jorge Camacho Peñaloza

Chihuahua se encuentra sumida en una crisis de políticos. Da la impresión de que el servicio a la sociedad, el compromiso con la ciudadanía, el quehacer exigente en favor de la comunidad pasa en estos momentos a un segundo lugar. Más pendientes de lo propio que de lo de los demás, más atentos a su futuro que al presente de los otros, más inquietos por lo venidero que por la actualidad de los chihuahuenses, la clase política parece haber desertado de sus obligaciones. Curiosamente esas tareas fueron asumidas de manera voluntaria. Pero hoy no es opcional cumplir con las promesas de campaña, sino una obligación libremente aceptada. No es ahora opcional hacerse de la vista gorda respecto de las responsabilidades que en su momento adoptaron con una sonrisa de oreja a oreja.

Esta indiferencia hacia los gobernados exhibe el egoísmo de los gobernantes. Un egoísmo que mucho tiene de soberbia. ¿Es oportuno pensar en el 2021 cuando se desatiende sistemáticamente el presente? ¿Son confiables quienes utilizan el voto para prolongar su residencia como figuras públicas a cambio de nada? Chihuahua está cansado de promesas y palabras que se quedan en palabras y promesas. Lo que viene por delante es previsible, movimientos en todos los partidos para justificar la incompetencia y la inacción, a cambio de recibir una vez más la confianza de los ciudadanos que esta vez estarán seguros de que el partido que venza les cumplirá. Es hora de que los chihuahuenses muestren madurez en sus preferencias electorales, es tiempo de que aparezcan como ciudadanos dueños en efecto de la soberanía estatal. Difícilmente quien no dio dará más adelante.

Algunos gobernantes parecen rendidos ante su propia imagen, complacidos ante su reflejo en el cristal del espejo. Le preguntan al espejito quién es el mejor gobernante del Estado y el espejito responde a cada uno que cada uno es el mejor gobernante, que no termina de entender cómo Chihuahua no había caído antes en la cuenta de su valor. El problema es que la pregunta se realiza sólo ante el espejo y que el espejo responde sólo a quien pregunta. Ni se les pasa por la cabeza pensar en formular la interrogación a los ciudadanos que una vez votaron por ellos.

Todo indica que la mejor baza para apostar por un futuro político personal es a partir de un trabajo bien realizado. Sólo el trabajo y el interés en servir en el presente seleccionará a los mejores candidatos. La política se hace sobre todo en la calle, escuchando, oyendo, tomando la temperatura de los ciudadanos, cumpliendo las promesas, sin justificaciones y con transparencia, privilegiando la acción por encima de las palabras, el servicio antes que la comodidad, la crítica en lugar de la complacencia.

Chihuahua y sus políticos le apuestan al 2021, como si no mediaran dos años, como si no hubiera tanto por hacer, como si la urgencia de hoy pudiera dilatarse dos años. Quizás así lo ven los políticos, pero no los ciudadanos, y los ciudadanos son soberanos. Saberse soberano no sólo es un derecho, es también una responsabilidad. Esa responsabilidad se dirime no ante las buenas palabras o ante los buenos deseos, sino por medio de una ponderación de cada candidato, de sus logros en un ejercicio público anterior, de su desempeño en este o aquel cargo. Seguramente los que más hicieron son los que tienen más posibilidades de seguir haciendo y quienes hicieron poco seguramente dejarán de hacer.

La Gente Opina

Notas recientes

Facebook
Comentarios