Variopinto de comentarios

Variables | Jacinto Gómez Pasillas

 

La dinámica aplicada por el actual gobierno de la República, con el fin (a mi juicio correcto) de acelerar la transformación ofrecida e inaplazable del Sistema Político Mexicano, de sus instituciones  y de las estructuras y funcionamiento del gobierno; así como de su relación con todos los segmentos de la Sociedad, a través de modificaciones en los programas y prácticas de todas las dependencias gubernamentales propuestas e iniciativas de ley que sustentan las bases legales y funcionales de la propia administración Pública Nacional; ha generado consecuentemente el aceleramiento de las acciones descalificatorias sistemáticas que de diferentes maneras, pero particularmente a través  de los medios de comunicación e información atacan a todas las acciones del Gobierno Federal, por los grupos de poder y de interés que buscan presentar la afectación de sus intereses como afectación a la gente y ejercicio de autoritarismo entre otros muchos señalamientos.

Así, se rechaza la creación de la Guardia Nacional como el instrumento para enfrentar el grave problema de la inseguridad y la criminalidad desatada, y se acusa un propósito de militarizar al país y afectar la soberanía de los Estados; pero se elude la realidad acumulada en por lo menos los dos sexenios anteriores, de una ineficacia casi total para enfrentar y solucionar la crisis de inseguridad en todo el país y una militarización de hecho al margen de la legalidad.

El Poder Legislativo debe, con los necesarios ajustes y el dialogo entre las fracciones legislativas, aprobar cuanto antes la creación de la Guardia Nacional para que se pueda a corto plazo enfrentar al crimen organizado y concretar a mediano plazo policías nacional, estatales y municipales no solo coordinadas sino eficaces, profesionales e incorruptas.  Eso es lo que los mexicanos queremos para vivir en paz y seguros.

Está en marcha también el proceso legislativo de reformas al artículo 3° Constitucional que permian dar fin a la Reforma Educativa (Laboral y Administrativa) del Gobierno anterior con todos sus aspectos negativos y recuperar el sentido de una verdadera Reforma que privilegie la gran prioridad de mejora académica que le de a los maestros los elementos para conducir un proceso educativo eficaz, incluyente, adecuado a la realidad del entorno nacional e internacional y de una calidad en sus resultados para dotar a los educandos desde Educación Básica hasta los niveles Medio Superior y Superior; de las competencias, actitudes y valores para su realización profesional y social como elementos positivos de progreso para la sociedad.

La revalorización del Magisterio y el apoyo a los niños y jóvenes para su permanencia y realización en la escuela, son acciones clave para el éxito de la formación educativa de las nuevas generaciones.

Es bueno que en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión los grupos parlamentario de oposición (PAN, PRI, PRD, MC) hayan entendido que la Iniciativa de cambios constitucionales para derogar la Reforma Educativa de 2013 y plantear un marco renovado para un cambio educativo incluyente y de carácter académico y social, es positiva y que deben sumarse en el debate para un dictamen de consenso, en lugar de politizar su rechazo.

Han presentado una iniciativa propia que de hecho reconoce la que presentó el Gobierno del Presidente AMLO, con un documento elaborado por un grupo de académicos, que asumen como propio.  Este documento coincide con muchos planteamientos de la iniciativa que deroga la “Reforma Educativa del 2013”, pero hábilmente busca mantener algunos de sus aspectos negativos, como mantener autónomo el “Instituto Nacional de Evaluación Educativa” y el “Servicio Profesional Docente”.  Es difícil que estos planteamientos prosperen, pero hay otros que pueden ser parte de la negociación parlamentaria como los referentes a la Educación Inicial o la Educación para los Derechos Humanos y Cultura de la Paz.

En fin, puede avizorarse  la conformación de la mayoría de 2/3 partes de la votación para sacar adelante las Reformas Constitucionales sobre Educación.

Considero de utilidad incorporar como referente partes de mi colaboración del 31 de agosto de 2018 sobre la “Reforma Educativa de 2013” a derogar:

“…Podemos entender (por innumerables razones) porqué la llamada “Reforma Educativa” de 2013  ha resultado un fracaso, sin resultados apreciables en eficientar al sistema y sin mejoras relevantes en los índices de aprovechamiento escolar, abatimiento de la deserción escolar, etc.

Fue pues una Reforma autoritaria, prejuiciosa, inconsulta, excluyente, tendenciosa y politizada.  No se proyectó en base a una “Política de Estado sino en una política sexenal de gobierno disfrazada de Reforma estructural”.

“…Sobre la evaluación de los docentes  y de su desempeño profesional, hay que repetirlo, los maestros no se oponen, ni se han opuesto a ser evaluados.

La evaluación de su desempeño siempre se ha dado y están permanentemente sujetos a la supervisión de su trabajo en el aula (desde planificación de clase, semanal, quincenal o por proyectos, aplicación de evaluaciones a los alumnos, etc.) o en el ejercicio de cargos directivos; sin contar la exigencia de cumplimiento de tareas en la escuela y la comunidad”.

“…Lo que choca a los maestros o los afecta en su dignidad profesional y en su legítimo derecho de estabilidad laboral y reconocimiento y estímulo reales a su desempeño y superación profesional, es que se haya eliminado de tajo los estímulos existentes objetivos y efectivos como por ejemplo “Carrera Magisterial” que en Educación Elemental otorgaba promociones económicas incorporadas a su salario profesional, sujetas a evaluaciones rigurosas con  una serie de elementos de medición de eficiencia en el desempeño docente y la actualización y superación profesional. Estos sistemas de estímulos basados en la evaluación fueron eliminados de tajo y sustituidos por el “nuevo” Programa de promoción en la función por incentivos en Educación Básica” ( tan largo en el nombre como obscuro en su aplicación efectiva); el objetivo era convertir a los maestros en sujetos de acciones unilaterales y excluyentes para valorarlos en su desempeño y para sujetarlos a determinaciones de “idoneidad” como actos de autoridad encubiertos  en “determinaciones de resultados de exámenes “ imparciales” de una entidad autónoma”. A su vez, a los maestros de nuevo ingreso (ahora NÓVELES) egresados de las Escuelas Normales, donde pasaron por un proceso de formación profesional de 8 semestres, en el cual debieron acreditar sucesivas y rigurosas evaluaciones, tras cuya aprobación, culminó para cada uno en un examen profesional al terminar su carrera y solo al aprobar este último, se les otorga el documento (carta de pasante) que los acredita como aptos (idóneos) para ejercer su profesión; la “ Reforma Educativa” en su LGSPD (Ley General del Servicio Profesional Docente) los obliga junto con otros solicitantes de plaza " de extracción no normalista, a un “NUEVO EXAMEN” de oposición que determina sí son o no “ IDONEOS"  para ejercer la profesión de maestros, y colocarlos en listas de prelación para otorgar plazas disponibles como plazas iniciales pero no definitivas, o interinatos que pueden ser prolongados o no. Este es un proceso formalmente transparente, que en la práctica ha sido altamente cuestionado en todos los estados del país, que en realidad se ha convertido en un proceso burocrático y excluyente a la defensa del maestro o su representación sindical, sujeto a la buena voluntad de los funcionarios al final y a prácticas cuestionables de asignación de plazas. Estos son temas muy debatibles que han derivado a la falta de credibilidad”.

“…En lo personal creo que la CANCELACIÓN DE LA REFORMA EDUCATIVA, debería darse a través de la DEROGACIÓN de todas las leyes y disposiciones reglamentarias que la convirtieron en un instrumento de revanchismo, antigremialismo y politización para debilitar al magisterio y convertir a los maestros en sujetos (individualmente) pasivos al arbitrio de los diferentes niveles de autoridad educativa. Y que el llamado “NUEVO MODELO EDUCATIVO” debe sujetarse a una revisión minuciosa  y cuidadosa, para su rediseño como un plan de actualización e innovación académica de los mapas curriculares, asignaturas y contenidos de los niveles de Educación Básica y Educación Media Superior”.

En un ámbito de polarización social e intemperancia,  al que abonan las posiciones de quienes no asumen que en México se ha dado un cambio democrático de gobierno con un mandato electoral claro en contra de la corrupción e inequidad  y a favor de una transformación Institucional a fondo del Régimen Político Mexicano, es imperiosa la necesidad de que no solo desde el gobierno, sino sobre todo desde la ciudadanía y agrupaciones de participación política y social, se asuma con generosidad la práctica de dos conceptos esenciales a una democracia que son la pluralidad y la inclusión.  El ejercicio de estos conceptos, basado en la tolerancia, el respeto, la corresponsabilidad de ciudadanos y gobiernos, con el reconocimiento a las  autoridades para que trabajen y acrediten su legitimidad de acción; es la vía para atemperar pasiones y facilitar acuerdos y coincidencias para el bienestar general por encima de los intereses de grupos o facciones.  Confiemos que así sea.

 

Variables | Jacinto Gómez Pasillas

La Gente Opina

Notas recientes

Facebook
Comentarios