Entrega Ceneval resultados del examen de admisión a la UACH

-Los resultados serán dados a conocer este 20 de diciembre a partir de las 18:00 horas.

En una ceremonia encabezada por el rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, maestro Luis Alfonso Rivera Campos, se entregaron los resultados del examen de admisión Ceneval, correspondiente al ciclo escolar ENE-JUN 2025. El evento contó con la presencia de las y los directores de las 15 unidades académicas de la institución, así como de la Lic. Rosalinda Campos, por parte de la notaría pública No. 13.

El rector Rivera Campos destacó la importancia de este momento, que marca la culminación de un proceso riguroso de selección y admisión, en su mensaje, reconoció el esfuerzo tanto de las y los aspirantes como del personal docente y operativo que participó en la aplicación del examen, llevado a cabo el pasado 13 de diciembre. “Este es un momento crucial en el trayecto de quienes buscan formar parte de nuestra comunidad universitaria, y celebramos su esfuerzo y dedicación", expresó.

Asimismo, Rivera Campos destacó que la oferta educativa de la UACH continúa en constante crecimiento, respondiendo a las necesidades educativas y profesionales del estado, entre las carreras más demandadas se encuentran Médico Cirujano y Partero, Psicología, Estomatología, Derecho y Negocios Internacionales, lo que da un reflejo de las tendencias y prioridades de los futuros profesionistas.

"Hoy, al entregar los resultados de este proceso de admisión, damos la bienvenida a nuevos talentos que contribuirán al desarrollo de nuestra universidad y al progreso de nuestra sociedad", concluyó el rector.

La directora académica, Martha Lorena Mier Calderón, informó que, en total, se aplicaron 4 mil 698 exámenes para 55 de los 57 programas educativos que la UACH ofrece en sus modalidades presencial y virtual, por lo que se felicitó a las y los estudiantes que superaron con éxito esta etapa, subrayó que el compromiso demostrado por la juventud chihuahuense refuerza la misión de la universidad de ofrecer una educación de calidad.

Los resultados serán dados a conocer a partir de las 6 de la tarde de este 20 de diciembre, a través de los medios oficiales, redes sociales y portales institucionales como https://uach.mx/.

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Rangel acusó que cuando una figura de alto nivel difunde información que considera falsa, no se trata solo de comunicación, sino de manipulación. Además, advirtió que tolerar este tipo de prácticas implica aceptar que el poder puede mentir sin consecuencias.


Finalmente, hizo un llamado a no normalizar estos hechos, subrayando que no deben permitirse dentro de la vida pública.


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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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