
La reciente denuncia pública del gobierno de los Estados Unidos, que involucra a tres instituciones financieras mexicanas debe tomarse con total seriedad, según las consideraciones de Coparmex Chihuahua, al señalar que, en lugar de minimizar los hechos o desviar la atención, el gobierno federal debería actuar con transparencia y urgencia.
Es su deber instruir a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) a investigar a fondo, cooperar internacionalmente y comunicar con claridad a la ciudadanía los avances y resultados. Las evasivas o declaraciones ambiguas solo alimentan la desconfianza.
Es preocupante y profundamente lamentable, que tengan que ser autoridades de otro país, las que revelen posibles esquemas de lavado de dinero, que podrían estar relacionados con el crimen organizado
Este tipo de señalamientos comprometen no solo la credibilidad del sistema financiero mexicano, sino también la confianza de los ciudadanos en nuestras instituciones de procuración de justicia y control financiero, manifestaron.
No podemos ignorar que México arrastra múltiples casos graves de corrupción sin consecuencias reales. Desde la cancelación poco clara del Aeropuerto de Texcoco, hasta la opacidad en contratos y sobrecostos del Tren Maya, pasando por programas sociales cuestionados por su falta de rendición de cuentas, el patrón se repite: hay denuncias, hay señalamientos, pero no hay justicia ni resultados, señalaron.
Estamos convencidos de que solo con instituciones autónomas, procesos transparentes y rendición de cuentas real, México podrá recuperar la confianza perdida y avanzar hacia un futuro de justicia, seguridad y desarrollo, expresó el organismo empresarial.
El sindicato patronal reiteró su firme compromiso con la legalidad, la transparencia y el combate a la corrupción, sin matices ni excepciones, venga de donde venga.

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…

El personal de Comunicación Social de las dependencias del Gobierno del Estado debería mostrar mayor criterio y tacto al momento de enviar las imágenes que acompañan sus boletines informativos, pues estas son, en muchos casos, la cara pública del mensaje que se pretende transmitir, sin embargo, pareciera que, en lugar de proyectar profesionalismo, terminan dejando mal paradas a las propias personas que aparecen en ellas…
En esta ocasión, el caso corresponde a una fotografía difundida por la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), en el marco de una campaña para dar a conocer los paquetes de construcción que se ofrecen para la mejora de viviendas, no obstante, tal como se ha señalado, una imagen destacó entre todas las enviadas… y no precisamente por razones positivas…
Basta con observar la fotografía para entender el problema; no hace falta describirla. Aunque la intención del área pudo haber sido buena, el resultado terminó por opacar el mensaje principal. Este tipo de descuidos evidencian la falta de filtros y sensibilidad en la selección del material que se hace público…
Cabe reiterar que las áreas de Comunicación Social deben extremar el cuidado en las imágenes que difunden, ya que, además del impacto político y social, un error de este tipo puede derivar en problemas legales por el uso indebido o no autorizado de la imagen de las personas, situación que ya ha ocurrido en otras ocasiones…
