La tarde de este jueves, la ciudad se estremeció con la noticia del hallazgo sin vida del pequeño Jasiel Giovanny Castellano Loya, de apenas 8 años de edad, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado miércoles tras salir de su hogar, ubicado en el Circuito Maniqueo, con la intención, según informó a su familia, de ir a jugar al parque.
El cuerpo del menor fue localizado envuelto en una bolsa de plástico a las afueras del fraccionamiento San Agustín, un hallazgo que provocó una inmediata y contundente movilización por parte de las autoridades policiacas, además del profundo dolor y rabia de la comunidad.
De manera extraoficial, se ha señalado que el cuerpecito del niño presentaba heridas punzocortantes en el pecho, golpes en diversas partes del cuerpo y, lo más atroz, indicios de haber sido víctima de abuso sexual. Una atrocidad que no tiene nombre y que ha provocado un grito unánime de exigencia de justicia.
La Fiscalía confirmó la detención del padrastro del menor, quien ahora es señalado como el principal sospechoso de este crimen que ha conmocionado a toda la ciudadanía. La rabia es generalizada: ¿cómo es posible que alguien tan cercano, en quien el pequeño debía confiar, haya sido capaz de semejante acto de barbarie?
Vecinos, familiares y ciudadanos en general expresan su total repudio ante este crimen y claman porque todo el peso de la ley caiga sobre el responsable. No se puede permitir que crímenes de esta magnitud queden impunes.
¡Jasiel no merecía esto! Hoy, Chihuahua llora su pérdida, y al mismo tiempo, se levanta para exigir justicia con coraje, con el alma dolida, pero con la firmeza de que su caso no quedará en el olvido.