Científicos logran observar el interior de una estrella agonizante

NUEVA YORK (AP) — Por primera vez, un grupo de científicos observó el interior de una estrella moribunda mientras explotaba, obteniendo una visión poco frecuente de la evolución estelar.

Las estrellas pueden vivir desde millones hasta billones de años hasta que se quedan sin combustible. Las de mayor masa terminan con una explosión llamada supernova.

Con telescopios que miran profundamente en el espacio, los investigadores han observado muchas de estas explosiones. Las erupciones cósmicas tienden a desordenar las capas de una estrella moribunda, lo que dificulta que los científicos observen la estructura interna.

Pero ese no fue el caso del nuevo descubrimiento, una supernova llamada 2021yfj, ubicada en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Las capas más externas de hidrógeno y helio de la estrella se desprendieron hace mucho tiempo, lo cual no fue sorprendente. Pero las densas capas más internas de silicio y azufre también se separaron durante la explosión.

"Nunca hemos observado una estrella que estuviera despojada a este nivel", dijo Steve Schulze, de la Universidad Northwestern y miembro del equipo de descubrimiento que publicó la investigación el miércoles en la revista Nature.

El hallazgo aporta pruebas a las ideas que los científicos tienen sobre cómo se ven las grandes estrellas cerca del final de sus vidas, organizadas en capas con elementos más ligeros en el exterior y más pesados cerca del núcleo.

"Debido a que muchas de las capas se habían desprendido de esta estrella, esto básicamente confirmó cuáles eran esas capas", afirmó Anya Nugent, quien estudia supernovas en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y no participó en la nueva investigación.

Aún no se sabe cómo esta estrella se redujo tanto, si sus capas fueron lanzadas violentamente en las etapas finales de su vida o si fueron arrancadas por una estrella gemela. Futuras investigaciones podrían ofrecer pistas, aunque los científicos reconocen que tal evento puede ser difícil de captar nuevamente.

 

Con información de: Proceso.

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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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