
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La iniciativa de emprendimiento mexicana “ThumbSat” lanzó al espacio dos satélites miniaturizados de prueba hechos en el país, como parte de lo que pretende ser una “constelación” de estos dispositivos.
El ThumbSat-1 y el ThumbSat-2 fueron incluidos con otros cinco satélites en el despegue de un cohete Kinetica-1 (Lijian-1) de la empresa china CAS Space que fue lanzado el martes 19 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto de Badain Jaran, en la Mongolia Interior, al noroeste de China.
Se trata de la “primera asociación espacial de este tipo entre ambos países”, destacó la iniciativa en un comunicado.
De acuerdo con ThumbSat, ese lanzamiento tiene el propósito de “contribuir al fortalecimiento de las capacidades satelitales de México y ayudar a hacer el espacio más accesible para jóvenes”.
Según explicó, el satélite “ThumbSat-1”, lleva una carga útil para "selfies", con el objetivo de capturar su propia imagen en un espejo en órbita. En tanto, su hermano “ThumbSat-2”, lleva una carga útil artística, que fusiona ciencia y creatividad. La empresa aseguró que " la exploración no se trata solo de datos, sino también de expresión".
La emprendedora “ThumbSat” añadió que estos dos satélites comerciales mexicanos, primeros en su tipo, tienen un peso aproximado de 100 gramos cada uno y “son un hito para el país”.
Y aclaró que, “si bien primero se debe probar su tecnología en esta misión de prueba a lo largo de la siguiente semana, de funcionar exitosamente también permitirían, a través de una coordinación de ThumbSat con un conjunto de universidades mexicanas, realizar capacitación de jóvenes en captación y manejo de data satelital”.
El plan de la empresa es “instalar y habilitar estaciones receptoras terrestres en México para que estudiantes y entusiastas del espacio puedan usar antenas y software gratuitos con objeto de rastrear señales desde la órbita y participar en esta misión mexicana que trasciende fronteras y disciplinas”.
ThumbSat recordó que hace unos meses, China hizo un llamado abierto a la colaboración internacional en la exploración espacial, con la esperanza de impulsar los objetivos espaciales globales.
Al responder a este llamado, el lanzamiento de CAS Space Kinetica-1 Y10 se convirtió en esta colaboración entre China y México.
Con información de: Proceso.

La diputada América Rangel criticó públicamente las imágenes del AIFA difundidas por Claudia Sheinbaum, señalando que, aunque pueden parecer motivo de burla, en realidad reflejan una situación “muy grave”.
Rangel acusó que cuando una figura de alto nivel difunde información que considera falsa, no se trata solo de comunicación, sino de manipulación. Además, advirtió que tolerar este tipo de prácticas implica aceptar que el poder puede mentir sin consecuencias.
Finalmente, hizo un llamado a no normalizar estos hechos, subrayando que no deben permitirse dentro de la vida pública.

La información que continúa surgiendo sobre el zafarrancho ocurrido al exterior del bar La 4 vuelve a colocar sobre la mesa un tema que incomoda, pero que no puede ignorarse: el actuar de servidores públicos encargados de la seguridad que, lejos de conducirse con responsabilidad, terminan involucrados en hechos de violencia mientras se encontraban en un entorno de consumo de alcohol.
De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.
Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.
El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.
Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana.
La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo.
La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.
Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.
Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

La diputada América Rangel criticó públicamente las imágenes del AIFA difundidas por Claudia Sheinbaum, señalando que, aunque pueden parecer motivo de burla, en realidad reflejan una situación “muy grave”.
Rangel acusó que cuando una figura de alto nivel difunde información que considera falsa, no se trata solo de comunicación, sino de manipulación. Además, advirtió que tolerar este tipo de prácticas implica aceptar que el poder puede mentir sin consecuencias.
Finalmente, hizo un llamado a no normalizar estos hechos, subrayando que no deben permitirse dentro de la vida pública.

La información que continúa surgiendo sobre el zafarrancho ocurrido al exterior del bar La 4 vuelve a colocar sobre la mesa un tema que incomoda, pero que no puede ignorarse: el actuar de servidores públicos encargados de la seguridad que, lejos de conducirse con responsabilidad, terminan involucrados en hechos de violencia mientras se encontraban en un entorno de consumo de alcohol.
De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.
Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.
El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.
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La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.
Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.
Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.
