
Varios senadores republicanos votaron este jueves con los demócratas para impulsar una resolución bipartidista que, de aprobarse, impediría que el presidente estadounidense, Donald Trump, utilice la fuerza militar contra Venezuela, días después de su ataque contra el país latinoamericano, que se saldó con un centenar de muertos y la captura de su jefe de Estado, Nicolás Maduro.
Un total de cinco republicanos votaron en este sentido: Rand Paul, co-patrocinador de la medida; Lisa Murkowski, Susan Collins, Josh Hawley y Todd Young. Junto a los demócratas, se mostraron alarmados de que Trump despliegue "fuerzas sobre el terreno" en Venezuela, opción que el mandatario no ha descartado públicamente.
Se espera que la próxima semana se vote la resolución, pero deberá superar un proceso de enmiendas y no se garantiza que la resolución final obtenga el apoyo necesario. También tendría que recibir 'luz verde' de la Cámara de Representantes y se enfrentaría a un eventual veto por parte del presidente del país.
Aun así, esta votación sobre bloquear el uso de la fuerza militar "dentro o contra Venezuela" sin autorización del Congreso es una victoria simbólica para los legisladores que han afeado las amenazas de Trump en este sentido, según informó el diario estadounidense 'The Hill'.
Tras ello, el propio Trump ha cargado contra los senadores de su partido que votaron a favor de la medida y consideró que ninguno de ellos "deberían volver a ser elegidos", tal y como escribió en su perfil de la red social Truth Social.
"Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar quitarnos el poder de luchar y defender a Estados Unidos. Esta votación obstaculiza enormemente la autodefensa y la seguridad nacional, impidiendo el ejercicio de la autoridad del presidente como comandante en jefe", escribió.
Sin embargo, el mandatario aseguró que, "en cualquier caso, y a pesar de su 'estupidez', la resolución de poderes de guerra —nombre oficial del documento— es inconstitucional y viola" la Constitución.
Con información de: El economista.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.
