
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que desea que su país prescinda de la ayuda militar estadounidense en un plazo de diez años, durante una entrevista publicada este viernes.
Washington aprobó la venta de decenas de millones de dólares en equipos militares para ayudar a Israel en su guerra contra el movimiento islamista palestino Hamás en la Franja de Gaza, y ambos países guardan estrechos lazos de colaboración en el área de defensa desde hace décadas.
"Durante mi visita al presidente (Donald) Trump, le dije que apreciamos profundamente la ayuda militar que Estados Unidos nos ha brindado a lo largo de los años", dijo Netanyahu a la revista The Economist.
"Pero nosotros también hemos alcanzado nuestra madurez, hemos desarrollado unas capacidades extraordinarias y nuestra economía alcanzará pronto, en cuestión de una década, el billón de dólares", agregó.
"Así que deseo reducir progresivamente la ayuda militar en los próximos años".
Israel recibe alrededor de 3,800 millones de dólares en ayuda financiera anual de Estados Unidos para la compra de armamento, en virtud de un acuerdo firmado en 2016, que entró en vigor en 2019 y que es válido hasta 2028.
Según el Council on Foreign Relations, Israel ha recibido más de 300,000 millones de dólares en ayuda militar y económica desde su fundación, en 1948, ajustado por inflación.
En mayo, cuando las relaciones entre Netanyahu y el presidente Donald Trump parecían tensas, el primer ministro israelí sugirió que Israel eventualmente tendría que "desacostumbrarse" a la ayuda militar estadounidense, sin ofrecer más explicaciones.
En un controvertido discurso en septiembre, Netanyahu también afirmó que Israel se estaba volviendo cada vez más aislado y debía adoptar un enfoque de "super-Esparta".
Tras la reacción negativa que tuvo ese comentario, el dirigente israelí afirmó que se refería a la industria de defensa y que el país debía volverse más autosuficiente para evitar eventuales problemas de suministro.
con información de: El economista.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.
