
A BORDO DEL AIR FORCE ONE (AP) — El presidente estadunidense Donald Trump afirmó el domingo que está "inclinado" a mantener a ExxonMobil fuera de Venezuela luego que su principal ejecutivo mostrara escepticismo sobre los esfuerzos de inversión petrolera en el país tras la caída del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
"No me gustó la respuesta de Exxon. Están jugando demasiado astutos", expresó Trump a los periodistas en el Air Force One al salir de West Palm Beach, Florida.
Durante una reunión el viernes con ejecutivos petroleros, Trump intentó calmar las preocupaciones de las empresas y dijo que tratarán directamente con Estados Unidos, en lugar del gobierno venezolano.
Sin embargo, algunos no quedaron convencidos.
"Si observamos las estructuras comerciales y los marcos vigentes hoy en Venezuela, hoy no es invertible", resaltó Darren Woods, CEO de ExxonMobil, la mayor compañía petrolera estadunidense.
También el viernes, Trump firmó una orden ejecutiva que busca asegurar que los ingresos del petróleo venezolano permanezcan protegidos de ser utilizados en procedimientos judiciales.
La orden ejecutiva, hecha pública el sábado, indica que si los fondos fueran incautados para tal uso, podría "socavar los esfuerzos críticos de Estados Unidos para asegurar la estabilidad económica y política en Venezuela".
Venezuela tiene un historial de incautaciones de activos estatales, sanciones estadunidenses en curso y décadas de incertidumbre política.
Lograr que las compañías petroleras estadunidenses inviertan en Venezuela y ayuden a reconstruir la infraestructura del país es una prioridad principal del gobierno de Trump tras la captura de Maduro.
La Casa Blanca está enmarcando el esfuerzo para "gestionar" Venezuela en términos económicos, y Trump ha incautado buques que transportan petróleo venezolano, ha dicho que Estados Unidos está tomando el control de las ventas de 30 a 50 millones de barriles de crudo venezolano previamente sancionado, y planea controlar las ventas a nivel mundial indefinidamente.
Con información de Proceso.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.

Llamó la atención que este viernes, en el evento oficial de conmemoración al Día Internacional del Trabajo, autoridades estatales, municipales y legislativas decidieron no participar.
En el evento que pretende conmemorar a los trabajadores de Chihuahua, no hubo ningún funcionario público que apareciera entre el presidium, únicamente estuvo presente el líder sindical Jorge Doroteo Zapata, de la CTM acompañado de los trabajadores.
Esto se da en un clima de tensión política tras darse a conocer que dos trabajadores estadounidenses, quienes fallecieron en días pasados, estuvieron trabajando en territorio chihuahuense, lo que ha generado críticas hacia el gobierno de Maru Campos e inclusive han comenzado las investigaciones sobre el actuar del gobierno estatal.

A los morenos en el Senado les voltearon las expresiones hacia la gobernadora Maru Campos por el caso de los agentes estadounidenses que se encontraban trabajando en la Sierra Tarahumara, y es que el día de ayer, tras la acusación formal de Estados Unidos hacia 10 ex funcionarios y funcionarios públicos de Sinaloa, en donde se incluye al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, la oposición pidió, que el morenista comparezca ante el legislativo.
Hay que recordar que hace apenas unos días el grupo parlamentario de Morena, incluyendo la notable participación de Enrique Inzunza, que por cierto, aparece en la denuncia de EU, además del padrino político de Andrea Chávez, Adán Augusto López y el ex gobernador Javier Corral, exigieron que tanto la gobernadora Campos, como el ex fiscal César Jáuregui, acudieran a una reunión con los legisladores para explicar porque se encontraban agentes estadounidenses en el estado grande.
Ahora, la oposición les volteó la jugada, y como en su momento la 4T lo hizo con la gobernadora panista, exigieron que el morenista Rubén Rocha también rinda cuentas ante el legislativo, inclusive algunos actores políticos como Ricardo Anaya, manifestaron que están dispuestos a pedirle de nuevo a la mandataria estatal que acuda al Senado para rendir cuentas…
Por lo pronto, el gobernador Rocha sigue reiterando que no renunciará a su puesto y que se trata de una acusación política, mientras, el PAN anunció que solicitará juicio político contra el morenista, para que sea extraditado lo antes posible a los Estados Unidos.
