
La trama detrás del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, dio un giro tras la audiencia de vinculación de Samuel García Rivero, quien fuera el encargado de Relaciones Públicas del ayuntamiento, y Josué Elogio, un taxista identificado como 'El Viejito’.
En el espacio informativo de Azucena Uresti, se detalló que la traición del funcionario cercano al edil no respondió a una sofisticada operación financiera, sino a una mezcla de rencor laboral y adicciones.
De acuerdo con los testimonios presentados en la audiencia de este lunes, la relación entre Samuel ‘N’ y el alcalde estaba fracturada meses antes del crimen ocurrido el pasado 1 de noviembre.
El funcionario habría servido como el informante clave para la célula de Jorge Armando ‘N’, alias El Licenciado, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante la audiencia de ocho horas, se reveló que la “verdadera razón” detrás de la traición de Samuel ‘N’ fue un resentimiento acumulado.
El exfuncionario declaró sentirse “maltratado laboralmente”, asegurando que el alcalde “lo traía de aquí para allá” y, de forma más personal, le negaba permisos para visitar a su hija.
Esta situación emocional habría sido detectada por Josué ‘N’, quien además de ser taxista, presuntamente distribuía droga en la región.
Según las investigaciones, el funcionario accedió a entregar información estratégica de Carlos Manzo, argumentando que su administración era “un desastre”.
Durante la audiencia, se detalló el pago que habría recibido el exdirector de Relaciones Públicas por comprometer la seguridad del edil.
La declaración de Josué ‘N’ confirmó que el funcionario entregó los detalles del itinerario de Carlos Manzo en el Festival de las Velas a cambio de únicamente dos grapas de cocaína.
Bajo este acuerdo, Samuel ‘N’ informó en tiempo real sobre los retrasos en la agenda, la salida del alcalde de la Casa de la Cultura y envió imágenes precisas de la ubicación de la víctima en la explanada donde se ejecutó el atentado.
“Estaba resentido con el alcalde porque no le autorizaban permisos para ver a su hija... aceptó participar dando información de los movimientos del alcalde a cambio de dos grapas de cocaína”, señaló el periodista César Cabrera en entrevista con Azucena Uresti.
En la audiencia se mencionó por primera vez a un nuevo operador criminal apodado M2, quien supuestamente controla la plaza de Uruapan y coordinó el ataque debido a problemas personales previos con el alcalde. Josué N, el taxista, fungió como el puente entre este líder criminal y el funcionario infiltrado.
Actualmente, ambos detenidos fueron vinculados a proceso. Samuel N se encuentra recluido en el penal federal de El Altiplano, mientras que Josué N fue enviado al penal de alta seguridad en Morelia, Michoacán.
Mientras las investigaciones continúan, la Fiscalía prepara el cierre del caso contra las personas detenidas, entre los que se encuentran Jorge Armando N, alias 'El Licenciado’, presunto autor intelectual del magnicidio.
Con información de Político.mx