
El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco lanzó un enérgico pronunciamiento denunciando que la Fiscalía General de la República (FGR) abandonó las investigaciones y el resguardo del Rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán.
A 10 meses de que se hiciera público el hallazgo de este centro de reclutamiento y adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), las familias aseguran que la negligencia institucional ha dejado el sitio a la deriva.
A través de sus redes sociales, el colectivo difundió evidencia fotográfica que muestra el inmueble totalmente desprotegido, sin presencia de autoridades ni trabajos de búsqueda de restos humanos, a pesar de que en el lugar aún permanecen cientos de prendas de vestir, calzado y mochilas pertenecientes a las víctimas.
“El Rancho Izaguirre no fue un rancho más; fue una zona de exterminio donde se cometieron privación ilegal de la libertad, trata de personas, asesinatos sistemáticos, canibalismo y otros actos inhumanos... Hoy, el predio se encuentra totalmente abandonado”, se lee en el comunicado.

Foto: X Guerreros Buscadores de Jalisco
La denuncia del colectivo va más allá de la falta de vigilancia y acusan directamente a funcionarios de la FGR de entorpecer la justicia.
Según el comunicado, ha existido una grave filtración de información desde la Fiscalía hacia el crimen organizado, lo que ha permitido que los 20 vinculados a proceso por este caso, incluyendo a José Ascensión Murguía Santiago, exalcalde de Teuchitlán, interpongan apelaciones que podrían devolverles la libertad.
Las buscadoras señalaron específicamente a Ricardo Flores, director del área de Personas Desaparecidas, de negarles el acceso a las carpetas de investigación y de simular avances ante el Ejecutivo Federal.
“Existió filtración de información desde la Fiscalía General de la República hacia el crimen organizado. A causa de estas irregularidades, los detenidos hoy apelan, existiendo un riesgo real de que queden en libertad, lo que sería trágico y fatal”, se lee.

Foto: X Guerreros Buscadores de Jalisco
El colectivo Guerreros Buscadores reveló que durante meses guardaron silencio confiando en la labor de inteligencia de las autoridades, pero lo que recibieron fueron “mentiras y omisiones”.
Denunciaron que faltaron cateos por realizar y líneas de investigación por agotar, lo que ha provocado que testigos clave con información sumamente delicada huyan del país hacia Estados Unidos por temor a represalias ante la desprotección del Estado mexicano.
Ante este escenario, las familias hicieron un llamado desesperado a la presidenta Claudia Sheinbaum, advirtiendo que la información que recibe sobre el caso es falsa y está diseñada para ocultar la irresponsabilidad institucional.
Sostienen que mientras el caso se estanca, el reclutamiento forzado de jóvenes en la región valles de Jalisco continúa sin tregua.
Ubicado en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, el Rancho Izaguirre ha sido identificado como uno de los centros operativos más complejos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El inmueble funcionaba bajo una fachada de adiestramiento y reclutamiento forzado, donde jóvenes eran atraídos mediante falsas ofertas de empleo en redes sociales para posteriormente ser sometidos a entrenamientos paramilitares.
El caso cobró relevancia pública en septiembre de 2024, tras un enfrentamiento entre fuerzas federales y sicarios que derivó en la liberación de dos personas y el hallazgo de restos humanos.
Sin embargo, fueron las brigadas de los colectivos de búsqueda quienes mediante denuncias anónimas, localizaron cientos de prendas de vestir, calzado, mochilas y evidencias de que el predio era utilizado como una zona de exterminio.
Las investigaciones han vinculado a este sitio con delitos de huachicol y desaparición sistemática, contando presuntamente con la protección de autoridades municipales y mandos policiales de la región.

Foto: Cuartoscuro
Con información de: Político.mx