
EMEEQUIS.– El senador panista Ricardo Anaya dijo que el gobierno quiere el control total de las elecciones con la Reforma Electoral que aún no se presenta pero que proviene de la presidenta Claudia Sheinbaum y está enfocada en eliminar gastos.
“Se están preparando para el momento en el que ya no tengan respaldo popular y se quieren aferrar al poder. Por eso para nosotros esta no es una reforma electoral. Esta para nosotros es la ‘Ley Maduro’ que el gobierno de Morena quiere instaurar en México”.
La Reforma Electoral impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum entró en su fase decisiva esta semana, con reuniones en Palacio Nacional, avances técnicos con el Instituto Nacional Electoral (INE) y una ruta legislativa que, por ahora, se cocina dentro del bloque oficialista, con Morena, el PT y el PVEM como primeros interlocutores y la oposición aún fuera de los debates.
Esta mañana, al término de su conferencia, le preguntaron a la presidenta a lo lejos qué pasará con dicha iniciativa y contestó simplemente: “A las 5 tengo reunión”.
Al respecto, el día de ayer, el diputado morenista Ricardo Monreal anticipó que este miércoles se conocerá el contenido y la cámara de origen de la reforma electoral, tras cita en Palacio Nacional.
El diputado marcó distancia de las formas del INE, tras reunión con Pablo Gómez, y rechazó que el plan sea dar “vida eterna” a su partido.
Mientras tanto, la presidenta de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López Rabadán, adelantó que sostendrá una reunión con la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, para abordar la propuesta de la Reforma Electoral.
La semana pasada López Rabadán presentó un decálogo que incluye, entre otros puntos, la necesidad de las mismas reglas para todos, rechazo a la sobrerrepresentación, e imparcialidad de las autoridades electorales, así como la cancha pareja de los participantes en cuanto a recursos.
Aunque no ha sido presentada la Reforma Electoral, en diversas oportunidades la presidenta Claudia Sheinbaum ha referido sus principales puntos, como la reducción de costos y financiamiento público como uno de los ejes centrales, para hacer elecciones más baratas y eficientes y reducir prerrogativas.
La eliminación o modificación de plurinominales ha sido una de sus banderas, para de esa forma reducir el número de diputados y senadores.
Quien aspire a un cargo legislativo tendrá que hacer campaña directa y “convencer al pueblo”. La iniciativa podría plantear mecanismos alternos para representar minorías (como segunda minoría o esquemas similares al Senado), pero sin afectar la pluralidad.
Los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) también serían borrados del mapa para ahorrar recursos y centralizar más la organización electoral, lo que ha sido criticado por la oposición como una forma disfrazada de dominio electoral por parte del oficialismo.
Con información de Emeequis.