
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La ayuda humanitaria que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum envía al gobierno de Miguel Díaz Canel sí llega al pueblo, afirmó la mandataria mexicana.
“Se puede apoyar o no al régimen de Cuba, pero el pueblo cubano es el pueblo cubano. Y México no abandona a nadie”, dijo ante el planteamiento de la transparencia que pueda existir sobre si lo que envía su administración a la isla efectivamente llega al pueblo.
“Bueno, eso es otra cosa. Nosotros enviamos ayuda humanitaria a Cuba. Y tenemos contratos con Cuba, con distintas instituciones de Cuba. Y ya lo que mencionas, pues ya es otro tema”, aseguró.
-¿Pero no importaría dónde quede todo eso, todas esas ganancias, toda esa ayuda, si no llega al pueblo?
-Eso es otra cosa, eso es otra cosa, y sí llega a la gente.
La jefa del Ejecutivo federal dijo que en la creación de Gasolinas Bienestar, reconocida por Pemex como filial, en específico para el envío de petróleo a Cuba, no hay nada escondido, nada oscuro, ni malo.
Y argumentó que en su gobierno se ha apoyado a Cuba, como se ha hecho en administraciones priistas y panistas, a los que llamó los gobiernos más autoritarios.
“México fue el único país que se opuso al bloqueo a Cuba. Hoy se oponen todos los países del mundo, excepto dos; pero México fue el primero, el que siempre apoyó. Fidel Castro vino a la toma de posesión de Salinas de Gortari. Que yo recuerde, nadie dijo nada, entonces. Con Fox, sí, fue ‘comes y te vas’ ¿verdad?, pero tampoco se atrevió a no invitarlo.
“¿Por qué? Porque el pueblo cubano siempre ha estado agradecido con el pueblo de México por su solidaridad, por su apoyo”.
Habló también de que en México la Constitución indica que la decisión de cada pueblo es soberana, “es su propia autodeterminación lo que tiene que determinar”.
—En Cuba estamos hablando de un país de un solo partido durante 67 años, la gente no vota a su presidente. Y tampoco hay transparencia ni siquiera sobre lo que gana el presidente como, por ejemplo, sí pasa en nuestro país, que conocemos el salario, en este caso de la presidenta, y son más o menos 14 salarios mínimos –se le comentó en la conferencia.
—Bueno, esa es tu opinión, esa es tu opinión —respondió.
—Pero en el caso de Cuba no existe como tal un tema de transparencia.
—Por eso. Pero esa es tu opinión, hay otras opiniones distintas, y las respetamos mucho. Y en México la gente puede tener distintas opiniones, distintas. Se puede apoyar o no al régimen de Cuba, pero el pueblo cubano es el pueblo cubano. Y México no abandona a nadie, ni a su pueblo, ni a un pueblo que está en sufrimiento.
“Y eso, debemos sentirnos muy orgullosos, muy orgullosos. Eso es México, eso es México. Esa es nuestra bandera, esa es nuestra historia. Hay que sentirnos todos muy orgullosos del origen, de la grandeza, del legado de grandeza que tenemos, y de esos valores profundos que vienen desde entonces. Y eso es lo que se expresa cuando apoyamos a alguien cuando está con penurias, con preocupación”.
Agregó que tampoco se debe tener la idea de dejar de ayudar “porque se va a enojar, porque no sé qué. Claro que no vamos a poner en riesgo a nuestro país nunca, pero la fraternidad es algo extraordinario de nuestro pueblo, y nos enorgullece y lo profesamos”.
En la edición de febrero, en un recorrido por La Habana, Proceso dio cuenta de la diferencia en las formas de vida entre los más pobres. Organismos de derechos humanos de Cuba indican que en extrema pobreza está el 89% de la población; mientras que en municipios como Playa se observan grandes mansiones y el lujo de quienes están en el poder.
El mismo presidente Miguel Díaz Canel reconoció esta realidad cuando en recientes declaraciones frente a integrantes del Partido Comunista, admitió que existe una creciente desigualdad y pequeños grupos poblacionales que “parecen tener todos los problemas resueltos” y que, incluso, presumen su estatus económico, además de que existe una situación “indudablemente crítica” que genera una “inconformidad generalizada por todo lo que funciona mal o no funciona”.
Con información de: Proceso.