
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un tribunal de enjuiciamiento del Estado de México absolvió al rector de la Universidad Autónoma de Chapingo, Ángel Garduño García, por violación equiparada en agravio de una alumna de la institución porque consideró que el ministerio público local no ofreció suficientes pruebas en su contra.
Garduño García afirmó que el caso en su contra tuvo motivaciones políticas, mientras que la víctima, Nelly Concepción Soto Mijangos, dijo estar “profundamente decepcionada e indignada” por la resolución.
La audiencia de fallo fue realizada ayer en la que el tribunal indicó que el ministerio público no aportó pruebas directas, científicas ni testimoniales suficientes para condenar al rector Garduño.
Esto, pese a que el proceso incluyó más de 30 declaraciones de testigos, una docena de dictámenes periciales y el testimonio de la víctima quien afirmó que en el año 2022 fue agredida sexualmente por Garduño García a bordo de un vehículo.
La defensa del rector ofreció testimoniales y documentales para refutar las declaraciones de la víctima y afirmó que los dictámenes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México carecían de trazabilidad científica, contenían errores materiales o se basaban únicamente en el relato de Nelly Soto.
Luego de ser absuelto, el rector Ángel Garduño difundió una carta dirigida a la comunidad universitaria y la opinión pública en la que reiteró que la acusación en su contra tuvo motivos políticos y que fue fabricada.
“Estoy seguro que fueron políticas las motivaciones de esta incriminación con la intención de descarrilar el rumbo de nuestra Universidad, hoy con orgullo y transparencia, como siempre me he conducido a la Comunidad, puedo decir que no lo lograron ni lo lograrán”, dijo.
“Agradezco a mi familia y equipo de trabajo, por su entereza, confianza y decidido apoyo en todo este tiempo, estoy seguro que el tiempo restante al frente de la Administración Central será para redoblar esfuerzos y seguir construyendo grandes cosas para Chapingo”.
Consultada por Proceso, Nelly Concepción Soto Mijangos dijo estar profundamente decepcionada e indignada con la absolución del rector.
“En todo momento quise creer y confiar en la imparcialidad del sistema de justicia y del juez que conoció mi causa; por ello decidí ignorar los comentarios que señalaban que el juzgador ya estaba comprometido o que el resultado estaba previamente definido.
“Sin embargo, el juez, sin una justificación clara y suficiente, decidió no otorgar pleno valor probatorio a mi testimonio, a las periciales ni a los elementos aportados por la Fiscalía. Si bien el resultado me decepciona, no me sorprende del todo. Me preocupa profundamente que este tipo de casos continúen siendo atendidos por personas con antecedentes de no juzgar con perspectiva de género”, señaló.
La alumna consideró que la Universidad también actuó de manera parcial al otorgarle facilidades al rector para enfrentar su proceso penal, como la concesión de una licencia, mientras que cuando ella solicitó un plan de regularización académica llegó a vivir acoso por parte de diversos profesores.
“Tras la sentencia absolutoria de Ángel N., la institución ha utilizado sus canales oficiales para difundir comunicados con un tono triunfalista que, en los hechos, incitan al odio en mi contra, presentando la resolución como si ya fuera definitiva. Estoy convencida de que, si el resultado hubiera sido una condena, no habrían emitido ningún comunicado institucional o habrían señalado que se trataba de un asunto entre particulares.
“Lo que hoy se evidencia es un uso indebido del poder institucional para limpiar la imagen de mi agresor a costa de la mía, empleando canales de comunicación destinados a informar al alumnado. Actualmente, ya no puedo acceder a los canales oficiales de la universidad para revisar asuntos académicos o administrativos sin ser confrontada constantemente con información sobre la resolución de mi caso. Esto vulnera nuevamente mi permanencia, mi estabilidad emocional y mi seguridad dentro de la institución”, apuntó.
Con información de: Proceso.