
La Guardia Nacional inicia una nueva etapa con el nombramiento del general de División de Estado Mayor Guillermo Briseño Lobera como su nuevo comandante, en sustitución del general Hernán Cortés, quien asumirá funciones administrativas de alto nivel dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, donde indicó que el relevo forma parte de un proceso de reorganización institucional orientado a fortalecer la capacidad operativa de la corporación y garantizar continuidad en la estrategia nacional de seguridad.
Actualmente, la Guardia Nacional es considerada el principal brazo federal para tareas de seguridad pública, con despliegues permanentes en zonas de alta incidencia delictiva, apoyo a gobiernos estatales y participación directa en operativos contra el crimen organizado.
De acuerdo con Sheinbaum, el nombramiento de Briseño Lobera responde a la necesidad de mantener una estructura de mando con alta capacidad de planeación estratégica, logística y control territorial, en una institución que actualmente agrupa a más de 120 mil elementos distribuidos en las 32 entidades del país.
La llegada de un general de División con formación en Estado Mayor refuerza la línea de coordinación entre la Guardia Nacional y la Sedena, en un esquema que privilegia la disciplina operativa, el despliegue territorial y la administración eficiente de los recursos humanos y materiales.
De acuerdo con la Presidencia, el relevo no implica un viraje en la política de seguridad, sino un ajuste interno que busca fortalecer la conducción táctica y responder con mayor eficacia a los desafíos actuales, marcados por la violencia regionalizada, el control territorial de grupos criminales y la presión sobre las policías locales.
Guillermo Briseño Lobera cuenta con más de cuatro décadas de servicio en las fuerzas armadas. Ingresó al Heroico Colegio Militar en 1981 y desde entonces desarrolló una carrera ascendente dentro del Ejército Mexicano, ocupando diversos cargos de mando, planeación y formación militar.
Es licenciado en Administración Militar y cuenta con una maestría en Seguridad y Defensa Nacional, formación que lo ubica dentro del grupo de oficiales especializados en conducción estratégica, diseño operativo y coordinación interinstitucional.
Su paso por la Escuela Superior de Guerra y el Colegio de Defensa Nacional lo posiciona como un perfil técnico y operativo, con experiencia tanto en tareas administrativas como en conducción de tropas en campo, un rasgo clave para dirigir una corporación con presencia permanente en regiones de alta conflictividad.
Aunque su perfil público ha sido discreto, dentro del ámbito castrense se le reconoce como un oficial con sólida preparación táctica, enfoque institucional y capacidad de organización territorial.
Briseño Lobera asume el mando de la Guardia Nacional en un contexto marcado por la persistencia de la violencia en diversas regiones del país, particularmente en estados del centro y norte, así como por la presión para fortalecer las capacidades de investigación, prevención y reacción inmediata.
El fortalecimiento de los despliegues regionales, la mejora en los tiempos de respuesta, la consolidación del trabajo coordinado con fiscalías estatales y la profesionalización continua del personal son algunos de los temas pendientes.
Asimismo, el nuevo comandante enfrentará el desafío de mantener la confianza ciudadana en una institución que ha crecido rápidamente y que sigue en proceso de consolidación, tanto en su estructura operativa como en su relación con autoridades civiles.
Con información de Crónica.