
Este domingo tuvo lugar un Súper Tazón más para la historia, este súper mega evento llevado a cabo en el Levi's Stadium en Santa Clara, California, en los Estados Unidos de América, tiene una capacidad base de 68,500 espectadores, ampliable de 72,000 a 75,000 personas para el gran evento. El estadio puede albergar a una multitud récord, superando los 76,000 en configuraciones especiales.
Sin embargo, no es nada para lo que representan los 137.7 millones de espectadores en su momento pico.
El tiempo que dura es de 4 horas, aunque el juego únicamente dura 60 minutos, el resto del tiempo se dedica a márquetin, desde las grandes empresas que se publicitan en él, hasta el show de medio tiempo que, si bien no se paga, y corre por cuenta del artista invitado y sus patrocinadores, únicamente dura de 13 a 15 minutos, minutos súper valiosos frente al micrófono más grande del mundo, lo que le generará ganancias inimaginables para los millones de espectadores del show.
Para darnos una idea de lo que mueve el Súper Tazón, un anuncio de 30 segundos cuesta entre 7 y 10 millones de dólares; solamente en México, la CONCANACO SERVITUR (Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo) estimó un impacto en 3 millones 567,000 establecimientos y un efecto positivo en cadenas productivas, como la exportación de 127,000 toneladas de aguacate, equivalente a los 350 millones de dólares; el evento “deportivo”, según la citada confederación, generará una derrama nacional de 56,000 millones de pesos por el consumo que realizan las familias para disfrutar la transmisión del evento. Para continuar dándonos una ligera idea de lo que este espectáculo mueve, únicamente el show de medio tiempo de este año costó entre 13 y 15 millones de dólares.
¡Pero claro! El artista invitado “NO COBRA”. La realidad es que el principal beneficio económico para los artistas es el llamado “efecto Super Bowl”, que deriva de la exposición ante los millones de espectadores, lo que suele traducirse en un incremento inmediato de reproducciones en plataformas de streaming, redes sociales, aumento en ventas musicales, en productos del artista, y una mayor valorización del catálogo.
El protagonista del show de medio tiempo se catapulta a dimensiones fuera de toda proporción, su voz adquiere un enorme peso, y su influencia crece no solo con sus ya fans, sino que se pueden sumar millones a sus causas.
Porque por supuesto que el Súper Tazón también tiene “sus causas”, lo que ha sido muy claro este domingo de juego, bueno, claro para los que no tiene licuado el cerebro por música tumbada y reguetón, porque eso de que hubo un “súper mensaje de unidad” , es una mentira cuando lo haces entre malas palabras y corrientadas sexualizando a las personas frente a niños en un evento familiar; eso de que hablas de que “el amor es más fuerte que el odio” es una máscara cuando lo pones mientras cantas que no va a haber boda pero si “diversión”, y que tienes muchas novias, y que las cambias todos los días; el mensaje de que puedes ser lo que deseas es hipócrita cuando acabas de decir que se vale violar la ley de un país para vivir en el y te quejas de que te apliquen la ley porque eres un infractor; o el mensaje de que América somos todos, cuando las ideologías que promueves quieren censurar a los que no piensan como tú, cuando esas ideologías no respetan el derecho de los padres a cuidar a sus hijos, ideologías que promueven la promiscuidad y el libertinaje sexual, y ni se diga de la exaltación hacia lo más vulgar de la cultura latina en lugar de mostrar la verdadera riqueza cultural, el rico lenguaje que tenemos, los modismos, las danzas, la música, los artistas que si cantan, los recursos de los países, los hermosos escenarios en cada lugar del continente, su gastronomía, los invaluables talentos para crear y ni se diga de sus valores familiares, de trabajo y esfuerzo, de resiliencia y la inmensa capacidad de hacer de todo un chiste…
No, no se nos habló de “unión” en el show de medio tiempo, se nos habló de como “perrear”, baile más sexualizado y corriente que puede haber, se nos habló de perversión sexual, incapacidad para establecer relaciones estables, se nos habló de cosificación de la mujer y de homosexualidad, se nos dijo que puedes llegar a ser lo que quieres a costa de pervertir y cosificar al ser humano, se mostró todos los antivalores latinos que nos han provocado que en lugar de ser países de primer mundo, estemos entre los más violentos, los más pobres, los que se han dejado manipular por izquierdas progresistas que de progreso no tienen nada, se nos habló de cómo las elites nos siguen dando pan y circo y los latinos seguimos aplaudiendo mientras culpamos a los que pagan nuestro show de medio tiempo porque no tenemos el sueño americano.
Nada es gratis en el Súper Tazón, no hay evento más capitalista que el Súper Tazón, y lo más irónico es que sea utilizado como escenario para promover ideas progresistas mientras les fríen el cerebro a los espectadores con prostitución musical.
Si, América es todo un continente, pero no es el continente que mostró un ídolo creado para mantener como zombis a las generaciones, los países latinos somos más que un perreo callejero, más que sexo detrás de una vieja camioneta, más que migrantes indocumentados que violan la ley para exigir a Estaos Unidos lo que no somos capaces de exigirle a nuestros gobiernos latinos, nos espantamos de ICE y no de los narcogobiernos que nos dan limosnas para comprar nuestro silencio.
Latinoamérica tiene todo para que sus países se conviertan en potencias, pero para eso primero necesitamos dejar de embelesarnos por un vergonzoso show de medio tiempo y enorgullecernos de los antivalores que tan arraigados teneos y empezar por usar el cerebro.
Vamos México, Vamos América, eres el águila que devora serpientes.