
A punto de cumplir 60 años, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes se había convertido en el capo más escurridizo y buscado por las autoridades en su calidad de líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización criminal nacida hace casi dos décadas y cuya expansión desplazó en diferentes zonas a los grupos criminales históricos.
Tras las detenciones de Joaquín “El Chapo” Guzmán (2016); Rafael Caro Quintero (2022); Ismael “El Mayo” Zambada (2024), Oseguera Cervantes era considerado el más buscado por las autoridades de México y Estados Unidos, e inclusive, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares a quien aportara datos para su captura.
El abatimiento se habría dado durante un operativo Tapalpa, localidad enclavada en la Sierra Madre Occidental a unos 160 kilómetros de Guadalajara, en Jalisco, provocando una ola de atrincheramientos, incendios y bloqueos carreteros por todo Jalisco, así como en Michoacán, Guanajuato, Colima y otras entidades con presencia del grupo criminal.
Las redes sociales se volcaron en el asunto posicionando varios hashtag debido a la importancia del capo, quizás el más famoso del momento, merced a su invocación frecuente en la narcocultura, concretamente en los corridos, así como por el exhibicionismo del CJNG a través de mensajes videograbados, narcomantas y hasta ejecuciones en video con mensajes de encapuchados; desfiles de vehículos artillados y artesanalmente modificados, y sobre todo por acciones de fuego que humillaron en varias ocasiones a las Fuerzas Armadas en México.
Con todo y esa popularidad del personaje y la organización criminal, independientemente de las noticias y aspectos de su vida delictiva referidos en comunicaciones oficiales, mantenía su perfil un tanto opaco: de Nemesio Oseguera prácticamente no hay fotografías: una imagen data de los años 80, y otra quizás de los 90.
El personaje es, en muchos sentidos, una incógnita. Ni siquiera se ha tenido certeza de su nombre, pues entre las leyendas generadas en todos estos años se ha dicho que el nombre real era Rubén, y que Nemesio lo tomó en recuerdo de un padrino, y de ese alias surgió el hipocorístico apodo de “El Mencho”.
Con información de Proceso