
El activista brasileño Thiago Ávila y el hispanopalestino Saif Abu Keshek, interceptados el jueves cuando se dirigían con la flotilla Global Sumud a la Franja de Gaza, se encuentran ya en Israel para ser interrogados, indicó este sábado la cancillería israelí.
Brasil y España habían protestado el viernes tras conocerse que los dos activistas iban a ser enviados a Israel, que los señala por vínculos con la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA, por sus siglas en inglés), una asociación acusada por Estados Unidos e Israel de trabajar por cuenta de Hamás.
Este sábado, el gobierno español denunció una detención "ilegal".
"Estamos ante una detención ilegal en aguas internacionales, fuera de toda jurisdicción de las autoridades israelíes y por lo tanto, Said Abu Keshek tiene que ser puesto en libertad inmediatamente para pueda regresar a España", declaró el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, este sábado a la radio catalana Rac1.
Según la cancillería israelí, "ambos [activistas] recibirán una visita consular de los representantes de sus respectivos países en Israel".
El ministerio recordó que la PCPA está bajo sanciones de Estados Unidos, y aseveró que Abu Keshek es "un destacado miembro", y que Ávila "trabaja" con la misma y es "sospechoso de actividades ilegales".
En su portal web, el Departamento del Tesoro norteamericano afirmó en enero, al anunciar las sanciones contra la PCPA, que ésta se encontraba detrás de la expedición de otra flotilla que entre septiembre y octubre intentó romper el bloqueo naval impuesto por Israel a la Franja de Gaza, y que fue igualmente interceptada por las fuerzas israelíes.
A bordo de la misma iban Thiago Ávila y personalidades como la ambientalista sueca Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.
El Tesoro norteamericano sostiene que dicha organización tiene por objetivo que el movimiento islamista Hamás "expanda clandestinamente su influencia política, por medio de un grupo que supuestamente representa los intereses de la diáspora palestina".
Representantes de la organización de defensa de los derechos humanos israelí Adalah les visitaron en la prisión de Shikma, en Ascalón, donde están detenidos y serán interrogados por los servicios de inteligencia israelíes por sospechas de "afiliación a una organización terrorista", según les dijeron.
Thiago Ávila dijo a los abogados de la ONG que el arresto se realizó con una "extrema brutalidad" y afirmó que lo habían "arrastrado con la cara contra el suelo y golpeado tan fuerte que se había desmayado dos veces".
Ambos empezaron una huelga de hambre pero beben agua, indicó la oenegé, que tachó el trato que les brindaron de "grave violación de los derechos humanos".
Según Adalah, comparecerán ante un juez el domingo temprano, para que este prorrogue su detención.
Con más de cincuenta naves, la flotilla humanitaria Global Sumud partió de distintos puertos de Italia, Francia y España con destino a Gaza.
Los activistas querían romper el bloqueo israelí de la Franja y entregar ayuda humanitaria a este territorio devastado por dos años de guerra entre Hamás e Israel, que arrancó el 7 de octubre de 2023 con la ofensiva sorpresa de los islamistas en el sur del Estado hebreo.
Las fuerzas israelíes interceptaron el jueves más de veinte embarcaciones de la flotilla, y con ellas a unos 175 activistas de numerosas nacionalidades. Los organizadores denunciaron que 211 compañeros fueron "secuestrados" por los israelíes.
Todos ellos, con la excepción del brasileño y el hispanopalestino, fueron desembarcados el viernes en la isla de Creta por los guardacostas griegos, para luego ser devueltos a sus respectivos países.
Unos sesenta volaron la noche del viernes a Estambul, entre ellos 18 turcos, cinco argentinos, tres españoles y cuatro estadounidenses.
La AFP verificó, a partir de datos proporcionados por los organizadores, que las embarcaciones fueron interceptadas en la zona económica exclusiva (ZEE) de Grecia.
Con información de: El economista.