
La Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones (CEACR) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha emitido su Informe III (A) de 2026, destacando la voluntad política de México para modernizar su sistema laboral, pero señalando al mismo tiempo serios retos en la implementación de sus normativas. El documento subraya la necesidad de cerrar la brecha entre una legislación avanzada y su aplicación efectiva en los centros de trabajo.
Uno de los temas bajo vigilancia constante es la reforma de la Subcontratación (Outsourcing), en donde la OIT reconoce el seguimiento de las autoridades mexicanas, quienes están intensificando el uso de herramientas de cruce de datos digitales.
“Este mecanismo busca detectar y prevenir simulaciones laborales, asegurando que la reforma se traduzca en una mejora real de las condiciones de los trabajadores y en la correcta observancia de las obligaciones patronales”, indica.
En materia de Libertad Sindical y Negociación Colectiva, correspondientes a los Convenios núm. 87 y 98, la OIT reconoce los avances sustanciales de la reforma laboral de 2019, que ha facilitado la legitimación de contratos colectivos y la creación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Sin embargo, persisten puntos críticos que requieren atención.
La Comisión mantiene su preocupación por los Trabajadores del Apartado B al servicio del Estado, instando al gobierno a modificar artículos de su ley específica para eliminar el "monopolio sindical" y garantizar que los empleados públicos puedan elegir libremente a sus organizaciones representativas.
Adicionalmente, el informe solicita la definición de criterios claros para la figura del "Trabajador de Confianza", con la advertencia explícita de que esta clasificación no debe utilizarse como un pretexto para limitar o suprimir el derecho fundamental a la sindicación.