
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”, ocurrido el pasado domingo 22 de febrero, representa uno de los golpes más significativos de la última década a la estructura del crimen organizado en México.
Considerado por especialistas como un hito para la inteligencia militar y el objetivo prioritario tras la captura del “Mayo” Zambada, la caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) marca un punto de inflexión en la seguridad nacional debido al alcance transnacional de esta organización.
Sin embargo, este suceso ha desencadenado una violenta respuesta en diversas entidades del país, subrayando el desafío persistente que enfrentan las instituciones para desarticular un modelo delictivo que opera de forma descentralizada, agresiva y en casi todo el territorio nacional.
No solo te informamos, te explicamos la política. Da clic aquí y siguenos en X (Twitter)
De acuerdo con el informe 2025 National Drug Threat Assessment publicado por la DEA, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se identifica como una de las organizaciones transnacionales más poderosas y un proveedor clave de fentanilo hacia los Estados Unidos.
El documento destaca que la organización utiliza una estructura de mando basada en “franquicias” y su capacidad financiera para expandir su influencia en el mercado ilícito de drogas. En territorio mexicano, el despliegue operativo del grupo abarca la mayor parte de las entidades federativas, clasificándose según la intensidad de su actividad.
Según el mapa de dominio territorial del reporte, la presencia se distribuye de la siguiente manera:

Es importante aclarar que aunque el mapa establece una tercera categoría para los estados donde el cártel tiene presencia nula o limitada, ninguna de las 32 entidades tiene esa clasificación. Por lo que la influencia del Cártel Jalisco Nueva Generación se extiende por todo el país.
La infraestructura del CJNG no se limita a las fronteras nacionales; el informe de la DEA de 2024 ya señalaba que la organización había establecido vínculos operativos en más de 40 países de América del Sur, Asia, Europa y África, lo que se ratificó en el informe más reciente.

Foto: Cuartoscuro
Para sostener este flujo internacional, el grupo mantiene influencia en puertos marítimos estratégicos fundamentales para la importación de precursores químicos y la exportación de narcóticos, destacando los puertos de Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Veracruz y Matamoros.
A nivel internacional, sus redes se extienden a puntos clave como:
El análisis de la agencia estadounidense declara que el CJNG ha logrado infiltrarse en los 50 estados de la Unión Americana.
La organización opera mediante células que abastecen a pandillas locales y mantienen redes de mayoristas en urbes principales como Los Ángeles, Phoenix, Houston, Chicago y Miami.

Foto: DEA RE
Además del tráfico de drogas, el reporte advierte que el grupo diversifica sus ingresos mediante actividades como el robo de combustible, esquemas de extorsión y fraude inmobiliario para el lavado de dinero.
Expertos en seguridad consultados por Grupo Fórmula explican que el problema de la violencia y el tráfico persiste a pesar del impacto mediático de la muerte del capo.
Para Raúl Benítez Manaut, especialista en estudios latinoamericanos y seguridad, la sucesión tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes se complica debido a que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no es una organización familiar.

Foto: Cuartoscuro
A diferencia de las estructuras de Sinaloa o de los Arellano Félix, donde los hijos o hermanos asumen el mando naturalmente, el CJNG opera como una empresa descentralizada con mandos sicariales y financieros independientes.
Benítez Manaut advirtió que esta falta de un heredero claro podría fracturar al cártel, señalando que “el que maneja las armas le va a querer quitar el dinero al de las finanzas y el de las finanzas tiene el poder”.
Por otro lado, Víctor Hernández calificó estos operativos como “paliativos” y una “manzana envenenada”, enfatizando que “los aseguramientos históricos o las extradiciones históricas o los abatimientos históricos no acaban con la guerra contra el narcotráfico”.
Hernández señaló que no se atiende el problema de fondo, que incluye el flujo constante de armas desde Estados Unidos y los incentivos generados por la prohibición de las drogas, mientras que la estructura logística de los cárteles permanece sin ninguna alteración real.
A este análisis se suma la perspectiva de Javier Oliva para N+, quien destaca que el crecimiento del CJNG se debe a su origen como una escisión del Cártel de Sinaloa y a su capacidad de “modificación criminal”.

Foto: Cuartoscuro
Oliva explica que la organización logró una presencia preponderante gracias a la diversificación de sus actividades, que incluyen desde el tráfico de drogas artificiales y precursores químicos hasta la extracción ilegal de minerales y el robo de hidrocarburos.
Con información de Político.mx