
Los precios internacionales del crudo registraron fuertes alzas este lunes en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente que afectó infraestructuras energéticas clave y el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Los futuros del crudo Brent subieron hasta un 13%, alcanzando los 82.37 dólares por barril, su nivel más alto desde enero de 2025. Posteriormente moderaron sus ganancias y cerraron con un incremento de 4.87 dólares, equivalente a un 6.68%, para situarse en 77.74 dólares por barril.
En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos finalizó la jornada en 71.23 dólares, con un alza de 4.21 dólares, o un 6.28%. Durante la sesión, el contrato llegó a escalar más de un 12%, hasta los 75.33 dólares, su nivel más elevado desde junio.
El repunte se produjo luego de que Arabia Saudita anunciara el cierre de su mayor refinería tras un ataque con drones, lo que avivó las preocupaciones sobre la estabilidad del suministro global. Paralelamente, Qatar detuvo la producción de gas natural licuado (GNL), mientras su empresa estatal QatarEnergy se preparaba para declarar fuerza mayor en los envíos del combustible.
La creciente confrontación con Irán agravó aún más la situación. Al menos 150 embarcaciones permanecían varadas en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial, tras la muerte de un marinero y daños a por lo menos tres petroleros.
Una parte significativa del crudo exportado por algunos de los principales productores del mundo (entre ellos Arabia Saudita, Irak e Irán) transita por este paso estratégico, lo que incrementa el temor de interrupciones prolongadas en el suministro y nuevas presiones sobre los precios internacionales de la energía.
Analistas advierten que, de prolongarse el conflicto o ampliarse los ataques a infraestructuras energéticas, el mercado podría enfrentar una mayor volatilidad en las próximas semanas, con posibles repercusiones en la inflación y en la economía global.