
Cada mañana, antes de que inicien las clases, Areanna Nava y Cindly Barjau prestan atención a los ruidos que llegan desde la refinería Olmeca. Si el sonido es más intenso de lo habitual o el aire trae consigo un olor distinto, saben que el día escolar de sus hijos podría terminar antes de tiempo.
Sus hijos estudian en la primaria Abías Domínguez Alejandro y en el jardín de niños Agustín Melgar, ubicadas en la colonia Petrolera del municipio de Paraíso, Tabasco, a unos cuantos metros de la Refinería Olmeca, conocida como Dos Bocas.
“Hay días en que se tolera un poco el ruido, pero hay días en que es insoportable. A veces hay que gritar para poder escucharnos”, dijo Areanna Nava.
Para Areanna Nava las afectaciones no solo se centran en los olores y el ruido que emite la refinería, sino también en las consecuencias de salud que presentan. Areanna narró que ella y su hijo padecen de alergias con cuadros que se han intensificado de manera recurrente.
“Yo soy alérgica y me da al mes varias veces. Y ahora con la refinería constantemente me están dando y a mi hijo igual. Es cuando yo digo: ‘Ah, entonces podría ser debido al olor que llega hasta mi casa’”, dijo.

Foto: Pablo Piovano
Cindly Barjau, madre de tres menores - uno del preescolar y dos de la primaria -, afirmó a Político MX que desde la operación de la refinería, los malestares en los niños de ambos centros educativos forman parte de una dinámica cotidiana.
“Hay niños con dolores de cabeza, malestar estomacal, sangrado de nariz. Ya no se concentran en clase, están pendientes del ruido o del olor”, indicó.
De acuerdo con los testimonios de las madres, cuando las emisiones o los sonidos se intensifican, los directivos y profesores solicitan a los padres que recojan a sus hijos antes de concluir la jornada escolar, lo que genera interrupciones constantes en el proceso educativo.
“Los maestros empiezan a alertar y nos empiezan a marcar que vayamos por nuestros hijos porque se escuchó algo denso y fuerte”, subrayó Cindily Barjau.
El 1 de julio del 2022, el entonces presidente encabezó el corte del listón inaugural de la refinería “Olmeca” donde enfatizó que se trataba de “un sueño convertido en realidad”. Sin embargo, jamás mencionó que se ubicaba cerca de dos escuelas.
De acuerdo con la organización Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), quien asiste a los padres de familia, la primaria como el jardín de niños se encuentran a 4.5 metros de distancia del complejo petrolero de Dos Bocas.
CEMDA ha señalado que la cercanía de centros educativos con instalaciones industriales de alto riesgo, no es compatible con los lineamientos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La Norma Mexicana NMX-R-003-SCFI-2011 establece que no deben construirse escuelas a menos de un kilómetro de depósitos de combustibles ni a menos de 500 metros de ductos o instalaciones industriales consideradas peligrosas.
La Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, cuenta con una capacidad de procesamiento de 340 mil barriles diarios (bpd) de crudo pesado. Las instalaciones incluyen 17 plantas de proceso, entre ellas las de destilación combinada, coquizadora y reformadora de naftas. Además, dispone de 58 tanques y 38 esferas para almacenamiento, y una planta dedicada a la cogeneración eléctrica.
Areanna Nava relató a Político MX que a finales de enero tuvieron un incidente cuando se registró una explosión al interior del complejo industrial, seguido de una columna de humo negro visible desde la escuela.

Foto: Conexiones Climáticas
“Empezó a llegar un olor muy fuerte. A mi me dio dolor de cabeza y ganas de vomitar. Muchas madres decidimos ir por nuestros hijos”, señaló.
El suceso tuvo lugar el 23 de enero, Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un comunicado en el que informó que el incidente fue controlado y no se reportaron daños a los trabajadores, al medio ambiente ni a la comunidad.
La paraestatal indicó en un comunicado que ante esta situación, se activó el Plan de Respuesta a Emergencias, donde se llevó a la planta a una “condición segura y se eliminaron los riesgos en el área aledaña al evento”.
Las madres de los alumnos aseguraron que la exigencia de reubicar las escuelas no es reciente. De acuerdo con los testimonios recabados, las gestiones iniciaron desde el arranque del proyecto de la refinería y se han mantenido al menos siete años, sin que exista una respuesta definitiva.
Areanna Nava explicó que en un inicio, las autoridades les aseguraron que la reubicación sería parte del proceso de construcción de la refinería.

Foto: Especial
“Desde que se inició la refinería prometieron que iban a reubicar la escuela. Nos confiamos, esa es la verdad. Pensamos que sí se iba hacer”. subrayó la madre de familia.
Las madres indicaron que con el paso del tiempo comenzaron a entregar los oficios y solicitudes de manera constante a autoridades de los tres órdenes de gobierno. Incluso se intensificó la gestión hace dos años ante el incremento de incidentes.
Recientemente, durante una visita a Paraíso del actual gobernador morenista, Javier May Rodríguez, los padres reiteraron su petición. Según las madres, el mandatario condicionó la ayuda a que ellos mismos identificaran un terreno.
“Se le entregaron esos documentos; para nosotros comprar el terreno era imposible, pero sí buscamos opciones”, afirmaron.
Las familias insisten en que no buscan frenar la obra gubernamental. “No estamos peleando con nadie ni pidiendo que se cierre la refinería. Solo estamos pidiendo que reubiquen la escuela como lo marca la norma. Los niños tienen que estar en un lugar seguro”, subrayó Areanna.

Foto: Pablo Piovano.
El pasado jueves 5 de febrero, el secretario de gobierno de Tabasco, José Ramiro López Obrador, hermano de AMLO, declaró a los cuestionamientos de la prensa local que la exigencia de los padres de familia a la reubicación de las escuelas es “un asunto que no es tan fácil”.
“Un asunto que no es tan fácil; pedir una reubicación de esta magnitud, como la están planteando algunos que quieren sacar el jardín de niños, escuelas, de donde están, no es tan fácil porque los ciudadanos van a seguir viviendo allí... a menos que quieran que se reconstruya toda esa parte de Paraíso acá para afuera de Paraíso”, dijo el hermano de AMLO.
El 9 de febrero, el gobernador de Tabasco, el morenista Javier May Rodríguez, señaló que sí se puede hacer la reubicación pero solo de la matrícula estudiantil y afirmó que la refinería y la instalación petroquímica son seguras al ser de última generación.
“Es una refinería que se construye con equipo, con material de última generación y que está certificada, no tiene ningún riesgo de contaminación, porque se maneja que hay contaminación, pero no hay quien demuestre el nivel de contaminación”, dijo el gobernador al medio El Heraldo de Tabasco.

Foto: Especial
Petróleos Mexicanos (Pemex) presentó un programa de monitoreo preventivo para medir la calidad del aire y la radiación térmica en las escuelas frente a la refinería Olmeca.
En entrevista para Grupo VX, medio local de la entidad, César Raúl Ojeda Zubieta, gerente de la Responsabilidad Social de Pemex, dio a conocer que la medida responde a las demandas de los padres de familia y los profesores de los centros educativos.
La secretaria de Educación de Tabasco, Patricia Iparrea, dijo el 27 de febrero que los padres están “en su derecho” de cambiar a los alumnos de las escuelas que colindan con la refinería Olmeca. Además recomendó a los padres de familia que lo mejor es aceptar la realidad y aprender a convivir con la refinería.
“No podemos hacer escuelas ‘herméticas’... hay que aprender a convivir”, dijo a los medios de comunicación.
Las madres de los niños de ambos centros educativos continúan en la lucha contra los trámites administrativos y la lenta burocracia para reubicar las escuelas vecinas de uno de los proyectos emblemáticos de la 4T.
“Fui una de las que empezó esta lucha y la quiero terminar, no por el interés mío, sino por el bien de mis hijos”, dijo Cindly Barjau .
con infomación de: Político.mx