
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chihuahua reconoció la lucha histórica de las mujeres por la igualdad, la justicia y el ejercicio pleno de sus derechos, destacando que su participación ha sido clave no solo para construir una sociedad más equitativa, sino también para impulsar el desarrollo económico del estado.
El presidente de Coparmex Chihuahua, Jorge Treviño Portilla, señaló que actualmente las mujeres representan una fuerza fundamental para la competitividad regional; sin embargo, advirtió que aún enfrentan barreras estructurales que limitan su pleno potencial en el ámbito laboral y empresarial.
“Si aspiramos a un Chihuahua más próspero, necesitamos abrir más espacios para que las mujeres participen con libertad, con seguridad y con igualdad de condiciones. Reconocemos los avances, pero no ignoramos que queda camino por recorrer. Tenemos la responsabilidad de acelerar ese cambio”, afirmó.
Externó que con los datos nacionales reflejan la dimensión del desafío, es decir, que actualmente, las mujeres representan el 40.5% del empleo formal en México, pero continúan enfrentando brechas salariales importantes. En promedio, una mujer en la formalidad gana casi 48% más que en la informalidad, lo que evidencia la relevancia de impulsar su acceso a empleos con prestaciones y seguridad social. No obstante, la disparidad salarial persiste: por cada 100 pesos que recibe un hombre, una mujer percibe solo 86.
Otro factor que influye en la desigualdad económica es el trabajo no remunerado. Las labores de cuidados y del hogar representan el 23.9% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, y las mujeres realizan más del 70% de estas actividades, lo que limita su desarrollo profesional y dificulta su integración plena al mercado laboral formal.
En el ámbito del liderazgo empresarial, la brecha es aún más marcada. Actualmente, solo el 3% de las direcciones generales en México están ocupadas por mujeres y apenas el 4% de las empresas son presididas por ellas. De mantenerse el ritmo actual, alcanzar la paridad en los puestos directivos podría tomar casi dos décadas.
Indicó que esta situación no solo representa un problema de equidad, sino también un desafío para la competitividad del país. “México no puede esperar otros veinte años para que las mujeres ocupen el liderazgo que merecen. No es solo un tema de equidad; es un asunto de competitividad, de productividad y de visión de país”, subrayó.
“La diversidad no es una moda. Es un elemento estratégico para que las empresas tomen mejores decisiones y para que nuestro estado pueda crecer con estabilidad y con futuro”, expresó.
Finalmente, señaló que el 8 de marzo debe ser un momento para reconocer avances, pero también para asumir compromisos concretos entre sociedad, empresas y autoridades.
“Conmemorar no es suficiente. Tenemos que actuar. La igualdad económica de las mujeres es una condición indispensable para el desarrollo de Chihuahua y de México. Si su talento no puede desplegarse plenamente, la economía crece menos, la formalidad avanza más lento y la competitividad se debilita. Es tiempo de acelerar”, concluyó.