
Ecuador bombardeó el viernes, con apoyo de Estados Unidos, un campo de entrenamiento de una disidencia de la guerrilla de las FARC que opera en la frontera con Colombia, informó el presidente Daniel Noboa.
Los gobiernos aliados de Daniel Noboa y Donald Trump unieron fuerzas esta semana para lanzar una ofensiva contra el narcotráfico, que convirtió al país sudamericano en uno de los más violentos de la región.
La operación fue ejecutada en la amazónica provincia de Sucumbíos (noreste) poco antes de la reunión que tendrá Trump con los gobernantes de Ecuador, Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador y Honduras en Miami.
Al ritmo punk de la canción Psycho Killer (asesino psicópata) del grupo Talking Heads, Noboa compartió en Instagram un video en el que se observa la explosión de una vivienda rústica ubicada a orillas de un río y rodeada de vegetación.
"Destruimos el descanso de Mono Tole, cabecilla de CDF (Comandos de la Frontera), y área de entrenamiento de narcotraficantes", se lee en la secuencia que publicó el mandatario de 38 años.
En las imágenes también se ve un helicóptero militar sobrevolar la zona y luego aterrizar cerca del río. De acuerdo con autoridades ecuatorianas, la disidencia CDF está implicada en el asesinato de 11 militares durante un operativo contra la minería ilegal en mayo de 2025.
"A solicitud de Ecuador, el Departamento de Guerra ejecutó acciones específicas para avanzar en nuestro objetivo compartido de desmantelar las redes narcoterroristas", escribió en X Sean Parnell, portavoz del Pentágono, sin precisar detalles.
La cooperación bilateral en seguridad entre Ecuador y Estados Unidos permite el intercambio de información estratégica y el fortalecimiento de capacidades.
El Ministerio de Defensa ecuatoriano señaló que el campamento tenía capacidad para albergar a unas 50 personas. No se han registrado heridos o fallecidos tras el bombardeo.
El lugar "formaba parte de los anillos de seguridad de esta estructura vinculada al narcotráfico", agregó la cartera.
Por Ecuador circula un 70% de la droga que proviene de sus vecinos Colombia (norte) y Perú (sur), los mayores productores de cocaína del mundo. Esto ha desatado una sangrienta guerra entre grupos criminales que deja una tasa récord de homicidios en el país.
Con información de: El economista.