
Las actividades económicas del país fueron reorganizadas en 30 sectores estratégicos, con el objetivo de mejorar la comparabilidad, coherencia analítica y el estudio temático de la economía nacional, sin dejar de lado la flexibilidad necesaria para atender particularidades de cada industria.
De acuerdo con la información presentada, la clasificación se diseñó bajo criterios que permiten analizar de manera más clara las dinámicas económicas y las relaciones entre industrias. En algunos casos, la agrupación de sectores se basó directamente en la estructura del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Un ejemplo de ello es el sector salud, donde se integraron las industrias farmacéuticas, de dispositivos médicos y de cosméticos, debido a que estos subsectores aparecen contemplados en los anexos sectoriales del tratado comercial.
En otros casos, la clasificación respondió a criterios de vinculación económica y cadenas de valor, reuniendo subsectores altamente interdependientes. Tal es el caso del sector de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TICs), donde se agrupan actividades estrechamente relacionadas entre sí.
La clasificación final incluye los siguientes sectores:
Acero y aluminio
Aeroespacial y aeronáutica
Agrícola
Agroindustria
Autopartes y llantas
Bebidas y alimentos procesados
Cemento, vidrio y cerámica
Economía circular
Economía social
Electrónica
Energía – hidrocarburos y electricidad
Farmacéutica, dispositivos médicos y cosméticos
Ganadería, cadenas pecuarias y pesca
Inmobiliario y construcción
Industrias creativas
Leche, lácteos y derivados
Logística
Manufacturas eléctricas
Minería
Muebles y papel
Plásticos y juguetes
Productos metálicos, metalmecánica y derivados
Química
Servicios financieros
Servicios profesionales y empresariales
Textil, calzado y vestido
TICs
Turismo
Vehículos ligeros
Vehículos pesados
Como parte del proceso de análisis, también se realizaron consultas con las 32 entidades federativas, con el fin de recopilar perspectivas territoriales que permitieran documentar problemáticas locales, comparar coincidencias y divergencias entre regiones, e identificar patrones económicos regionales.
Estas mesas de trabajo se llevaron a cabo en coordinación con los gobiernos estatales, quienes colaboraron en la convocatoria de actores locales, así como en la logística, organización y facilitación de las sesiones. Además, se apoyó en la distribución de cuestionarios dirigidos a representantes de distintos sectores productivos.