En el marco de la cooperación internacional en materia de seguridad y justicia, personal de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, participó en el Programa Internacional para la persecución y enjuiciamiento del Reclutamiento Criminal (CREPP), enfocado al análisis, prevención y persecución del reclutamiento criminal, especialmente de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
El programa se llevó a cabo del 23 al 27 marzo de 2026, en la American University, en Washington, D C., Estados Unidos, en el que la FGE estuvo representada por la Asesora del Despacho de Fiscal General, Mtra. María Creel Garza Ríos, así como por el Director de la Agencia Estatal de Investigación, Mtro. Pedro Román Oseguera Cervantes y el Primer Comandante en la Zona Norte, Lic. Hermann Adrián Pérez Rico.
La realización de este tipo de espacios internacionales permite fortalecer las capacidades institucionales del estado en la atención de uno de los fenómenos más complejos de la violencia organizada, contribuyendo a una respuesta más integral y eficaz en materia de seguridad y justicia a partir de sus entornos jurídicos y operativos.
La participación se realizó por invitación de la Embajada de los Estados Unidos/INL a través de Ficosec para personal de la FGE/AEI como parte de un bootcamp especializado dirigido a fortalecer capacidades institucionales en el combate al reclutamiento criminal.
El CREPP aborda el reclutamiento como un fenómeno estructural con una visión de macrocriminlidad, analizando tanto sus modalidades forzadas como no forzadas, así como los mecanismos de captación, cooptación, utilización y retención de “NNAs” utilizados por organizaciones criminales.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
