
Ciudad de México, 30/03/26 (Más).- Un buque vinculado a labores de mantenimiento de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) habría permanecido más de ocho días en la zona donde se originó el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, lo que apunta a la petrolera estatal como posible responsable del desastre ambiental, en contradicción con la versión oficial.
De acuerdo con información publicada por El País, registros públicos ubican a la embarcación “Árbol Grande” anclada entre el 9 y el 16 de febrero sobre un ducto activo que transporta crudo tipo maya, justo en uno de los puntos señalados por el propio Gobierno como origen del vertido que ya afecta más de 600 kilómetros de costa.

Durante ese mismo periodo, Petróleos Mexicanos realizaba trabajos de reparación en el ducto que conecta una plataforma del campo Cantarell con la terminal marítima de Dos Bocas, área en la que se detectó una mancha de hidrocarburo de más de 50 kilómetros cuadrados.
La presencia del buque en esa zona contradice las declaraciones oficiales, que desde el inicio del incidente han negado cualquier fuga o daño en instalaciones de la empresa estatal.
La embarcación “Árbol Grande” pertenece a la empresa Diavaz, contratista de Pemex especializada en mantenimiento de infraestructura petrolera marina, la cual ha obtenido contratos millonarios con la petrolera, incluido uno en 2025 por casi 11 mil millones de pesos para la administración de ductos submarinos.
El punto donde el barco permaneció cerca de 200 horas coincide con el paso de un oleoducto identificado como Old AK C, que conecta la plataforma AKAL-C con Dos Bocas y que ya había registrado un derrame en mayo de 2025.


Pemex no había respondido a los cuestionamientos sobre lo ocurrido en ese ducto durante los días señalados.
Pese a estos hallazgos, autoridades federales y estatales han sostenido que el origen del derrame no está relacionado con instalaciones de Pemex.
Incluso, se ha señalado como posibles causas un vertimiento ilegal desde un buque privado y emanaciones naturales de hidrocarburos conocidas como chapopoteras.
El derrame ha impactado severamente las costas del Golfo de México, desde Tabasco hasta Tamaulipas, afectando ecosistemas marinos y actividades económicas como la pesca y el turismo. Comunidades locales han reportado la aparición de fauna muerta, incluyendo tortugas, peces y delfines.
No obstante, el grupo interdisciplinario encargado de atender la contingencia aseguró en su último informe que “se mantiene el control de la contaminación por hidrocarburos en costas del Golfo de México, reportándose playas limpias como resultado de las acciones coordinadas de atención, contención y saneamiento”, postura que contrasta con las denuncias de habitantes de las zonas afectadas.
Con información de Proceso.

Este pasado viernes, el nuevo Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández, tuvo un encuentro en la Ciudad de México con sus homólogos estatales, reunión en la que estuvo presente Héctor Acosta Félix, en calidad de fiscalizador de Chihuahua. Lo que pareciera un acto de lo más común, tuvo un significado especial, pues trascendió que el ex Auditor David Colmenares Páramo, en los últimos seis años se negó a reunirse con sus pares estatales y no solo eso, en la práctica se dio un escenario sumamente reprobable: desapareció la asociación de entidades de fiscalización, que aglutina a los 32 auditores y auditoras estatales y que preside el propio Auditor Superior de la Federación.
Colmenares Páramo, el palero de la 4T y de AMLO, conjuntó tantas críticas en su contra, que en el proceso de reelección, al que cínicamente aspiraba y por el que operó hasta el último momento, no fue tomado en cuenta ni para ser incluido en la terna de donde la Cámara de Diputados designó al nuevo titular, que durará ocho años en el cargo.
El caso es que seis años de descoordinación y distancia, parecen haberse zanjado este fin de semana, cuando el nuevo titular de la ASF expuso a sus homólogos en los estados, que su propósito será el que ningún ente público quede sin ser auditado en el país.
Va por la fiscalización del 100% de los municipios y para ellos necesitará el apoyo de los fiscalizadores estatales a quienes les solicitó, no solo coordinarse para revisar las famosas participaciones federales, sino además los recursos federales del ramo 33, los cuales, en el caso de Chihuahua nunca han sido auditados por la Auditoría Superior Estatal, o sea un cambio de 180 grados, pues Colmenares siempre sostuvo que todo el recurso federalizado era de fiscalización exclusiva del órgano federal lo que benefició únicamente a los pillos que, aprovechando esta posición de la ASF, argumentaron que las auditorías donde se detectaron los desvíos de recursos que cometieron eran no ilegales, pues se realizaron por la auditoría estatal.
A ese grupo de pillos se sumó el ex gobernador Javier Corral Jurado, que aprovechando sus relaciones con la 4T, convenció a magistrados federales para confundirlos y hacerlos resolver que los recursos de participaciones federales sólo pueden ser competencia de autoridades federales, argumento que le valió el sustento para, ilegalmente, lograr la confirmación de la atracción del expediente donde se le acusa del desvío de 100 millones de pesos y que ya en manos de FGR está seguramente procederá a archivar el expediente. Finalmente, se verá si las renovadas relaciones entre la ASF y las auditorías estatales logran incrementar la detección de los desvíos de recursos públicos de los presupuestos federal y estatales.

La gobernadora, Maru Campos, a través de un video difundido al mediodía de hoy, se mostró recorriendo una de las sucursales de Alsuper donde interactuó con el entorno comercial y aprovechó el espacio para enviar un mensaje a la ciudadanía y promover a la cadena comercial en el marco de las actividades de la Semana Santa.
Durante su visita, la mandataria estatal fue grabada en el cuál expresó sus buenos deseos a las y los chihuahuenses, a quienes les deseó un buen domingo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

Este pasado viernes, el nuevo Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández, tuvo un encuentro en la Ciudad de México con sus homólogos estatales, reunión en la que estuvo presente Héctor Acosta Félix, en calidad de fiscalizador de Chihuahua. Lo que pareciera un acto de lo más común, tuvo un significado especial, pues trascendió que el ex Auditor David Colmenares Páramo, en los últimos seis años se negó a reunirse con sus pares estatales y no solo eso, en la práctica se dio un escenario sumamente reprobable: desapareció la asociación de entidades de fiscalización, que aglutina a los 32 auditores y auditoras estatales y que preside el propio Auditor Superior de la Federación.
Colmenares Páramo, el palero de la 4T y de AMLO, conjuntó tantas críticas en su contra, que en el proceso de reelección, al que cínicamente aspiraba y por el que operó hasta el último momento, no fue tomado en cuenta ni para ser incluido en la terna de donde la Cámara de Diputados designó al nuevo titular, que durará ocho años en el cargo.
El caso es que seis años de descoordinación y distancia, parecen haberse zanjado este fin de semana, cuando el nuevo titular de la ASF expuso a sus homólogos en los estados, que su propósito será el que ningún ente público quede sin ser auditado en el país.
Va por la fiscalización del 100% de los municipios y para ellos necesitará el apoyo de los fiscalizadores estatales a quienes les solicitó, no solo coordinarse para revisar las famosas participaciones federales, sino además los recursos federales del ramo 33, los cuales, en el caso de Chihuahua nunca han sido auditados por la Auditoría Superior Estatal, o sea un cambio de 180 grados, pues Colmenares siempre sostuvo que todo el recurso federalizado era de fiscalización exclusiva del órgano federal lo que benefició únicamente a los pillos que, aprovechando esta posición de la ASF, argumentaron que las auditorías donde se detectaron los desvíos de recursos que cometieron eran no ilegales, pues se realizaron por la auditoría estatal.
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