
EFE.- La Casa Blanca dijo este lunes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene vigente el plazo que dio —una duración de cuatro a seis semanas de operaciones militares— para lograr todos sus objetivos en la ofensiva que libra junto a Israel contra Irán.
"El presidente, como comandante en jefe, y el Pentágono siempre han señalado un plazo estimado de entre cuatro y seis semanas para la operación 'Furia Épica'. Hoy estamos en el día 30, así que pueden hacer los cálculos", dijo la portavoz de la Administración, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa.
Leavitt insistió en que "las Fuerzas Armadas (estadounidenses) han tenido un éxito enorme" y que todo el país debería sentirse "muy orgulloso" por lo que han logrado en este mes de conflicto, en el que han muerto el líder supremo iraní, Alí Jameneí, parte de su cúpula militar y cientos de civiles y niños.
Estados Unidos, que ya registra al menos 13 militares fallecidos en ataques iraníes, ha destruido cerca del 70% de la instalaciones de producción de misiles y drones de la República Islámica, y junto a Israel, han completado "más de 11 mil misiones de combate exitosas", según la secretaria de Prensa.
"La misión continuará hasta que se alcancen los objetivos y, por ahora, ese plazo de entre cuatro y seis semanas se mantiene", dijo.
Trump, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y miembros del gabinete republicano han clamado victoria y asegurado que cada día están más cerca de cumplir sus propósitos de acabar con el programa nuclear de Irán, la destrucción de sus misiles balísticos y de la Armada, además de desmantelar su capacidad de producción armamentística.
"No resulta sorprendente observar que los elementos remanentes del régimen (de Teherán) se muestren cada vez más dispuestos a poner fin a esta destrucción y a sentarse a la mesa de negociaciones mientras aún están a tiempo de hacerlo", agregó la portavoz de la Casa Blanca.
Según Leavitt, "a pesar de toda la retórica pública y las informaciones falsas que emanan del régimen, las conversaciones prosiguen y avanzan por buen camino".
Este lunes, Trump afirmó en su red Truth Social que su país "está en conversaciones serias con un régimen nuevo y más razonable" en Irán, al tiempo que reiteró sus amenazas contra las instalaciones eléctricas y petrolíferas de la República Islámica "si no se llega pronto a un acuerdo".
El secretario estadounidense de Estado, Marco Rubio, afirmó por su parte que existen "fracturas internas" en el liderazgo de Teherán y resaltó la diferencia entre el discurso público y privado de sus interlocutores iraníes, sobre quienes evitó ofrecer detalles por su seguridad.
Trump ha pospuesto hasta el 6 de abril su ultimátum a Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, vía estratégica de crudo y mercancías, para dar espacio a unas negociaciones que Teherán niega que existan.
Con información de Latinus.

Este pasado viernes, el nuevo Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández, tuvo un encuentro en la Ciudad de México con sus homólogos estatales, reunión en la que estuvo presente Héctor Acosta Félix, en calidad de fiscalizador de Chihuahua. Lo que pareciera un acto de lo más común, tuvo un significado especial, pues trascendió que el ex Auditor David Colmenares Páramo, en los últimos seis años se negó a reunirse con sus pares estatales y no solo eso, en la práctica se dio un escenario sumamente reprobable: desapareció la asociación de entidades de fiscalización, que aglutina a los 32 auditores y auditoras estatales y que preside el propio Auditor Superior de la Federación.
Colmenares Páramo, el palero de la 4T y de AMLO, conjuntó tantas críticas en su contra, que en el proceso de reelección, al que cínicamente aspiraba y por el que operó hasta el último momento, no fue tomado en cuenta ni para ser incluido en la terna de donde la Cámara de Diputados designó al nuevo titular, que durará ocho años en el cargo.
El caso es que seis años de descoordinación y distancia, parecen haberse zanjado este fin de semana, cuando el nuevo titular de la ASF expuso a sus homólogos en los estados, que su propósito será el que ningún ente público quede sin ser auditado en el país.
Va por la fiscalización del 100% de los municipios y para ellos necesitará el apoyo de los fiscalizadores estatales a quienes les solicitó, no solo coordinarse para revisar las famosas participaciones federales, sino además los recursos federales del ramo 33, los cuales, en el caso de Chihuahua nunca han sido auditados por la Auditoría Superior Estatal, o sea un cambio de 180 grados, pues Colmenares siempre sostuvo que todo el recurso federalizado era de fiscalización exclusiva del órgano federal lo que benefició únicamente a los pillos que, aprovechando esta posición de la ASF, argumentaron que las auditorías donde se detectaron los desvíos de recursos que cometieron eran no ilegales, pues se realizaron por la auditoría estatal.
A ese grupo de pillos se sumó el ex gobernador Javier Corral Jurado, que aprovechando sus relaciones con la 4T, convenció a magistrados federales para confundirlos y hacerlos resolver que los recursos de participaciones federales sólo pueden ser competencia de autoridades federales, argumento que le valió el sustento para, ilegalmente, lograr la confirmación de la atracción del expediente donde se le acusa del desvío de 100 millones de pesos y que ya en manos de FGR está seguramente procederá a archivar el expediente. Finalmente, se verá si las renovadas relaciones entre la ASF y las auditorías estatales logran incrementar la detección de los desvíos de recursos públicos de los presupuestos federal y estatales.

La gobernadora, Maru Campos, a través de un video difundido al mediodía de hoy, se mostró recorriendo una de las sucursales de Alsuper donde interactuó con el entorno comercial y aprovechó el espacio para enviar un mensaje a la ciudadanía y promover a la cadena comercial en el marco de las actividades de la Semana Santa.
Durante su visita, la mandataria estatal fue grabada en el cuál expresó sus buenos deseos a las y los chihuahuenses, a quienes les deseó un buen domingo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
La organización del Estadio Banorte mostró graves deficiencias que dejaron a cientos de aficionados fuera del inmueble incluso después de iniciado el encuentro.
Las filas en los accesos continuaban avanzando a cuentagotas, los asistentes denunciaron una espera de hasta tres horas para poder ingresar, logrando cruzar los torniquetes apenas al llegar el medio tiempo.
El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.

Este pasado viernes, el nuevo Auditor Superior de la Federación, Aureliano Hernández, tuvo un encuentro en la Ciudad de México con sus homólogos estatales, reunión en la que estuvo presente Héctor Acosta Félix, en calidad de fiscalizador de Chihuahua. Lo que pareciera un acto de lo más común, tuvo un significado especial, pues trascendió que el ex Auditor David Colmenares Páramo, en los últimos seis años se negó a reunirse con sus pares estatales y no solo eso, en la práctica se dio un escenario sumamente reprobable: desapareció la asociación de entidades de fiscalización, que aglutina a los 32 auditores y auditoras estatales y que preside el propio Auditor Superior de la Federación.
Colmenares Páramo, el palero de la 4T y de AMLO, conjuntó tantas críticas en su contra, que en el proceso de reelección, al que cínicamente aspiraba y por el que operó hasta el último momento, no fue tomado en cuenta ni para ser incluido en la terna de donde la Cámara de Diputados designó al nuevo titular, que durará ocho años en el cargo.
El caso es que seis años de descoordinación y distancia, parecen haberse zanjado este fin de semana, cuando el nuevo titular de la ASF expuso a sus homólogos en los estados, que su propósito será el que ningún ente público quede sin ser auditado en el país.
Va por la fiscalización del 100% de los municipios y para ellos necesitará el apoyo de los fiscalizadores estatales a quienes les solicitó, no solo coordinarse para revisar las famosas participaciones federales, sino además los recursos federales del ramo 33, los cuales, en el caso de Chihuahua nunca han sido auditados por la Auditoría Superior Estatal, o sea un cambio de 180 grados, pues Colmenares siempre sostuvo que todo el recurso federalizado era de fiscalización exclusiva del órgano federal lo que benefició únicamente a los pillos que, aprovechando esta posición de la ASF, argumentaron que las auditorías donde se detectaron los desvíos de recursos que cometieron eran no ilegales, pues se realizaron por la auditoría estatal.
A ese grupo de pillos se sumó el ex gobernador Javier Corral Jurado, que aprovechando sus relaciones con la 4T, convenció a magistrados federales para confundirlos y hacerlos resolver que los recursos de participaciones federales sólo pueden ser competencia de autoridades federales, argumento que le valió el sustento para, ilegalmente, lograr la confirmación de la atracción del expediente donde se le acusa del desvío de 100 millones de pesos y que ya en manos de FGR está seguramente procederá a archivar el expediente. Finalmente, se verá si las renovadas relaciones entre la ASF y las auditorías estatales logran incrementar la detección de los desvíos de recursos públicos de los presupuestos federal y estatales.

La gobernadora, Maru Campos, a través de un video difundido al mediodía de hoy, se mostró recorriendo una de las sucursales de Alsuper donde interactuó con el entorno comercial y aprovechó el espacio para enviar un mensaje a la ciudadanía y promover a la cadena comercial en el marco de las actividades de la Semana Santa.
Durante su visita, la mandataria estatal fue grabada en el cuál expresó sus buenos deseos a las y los chihuahuenses, a quienes les deseó un buen domingo.

El encuentro entre México y Portugal terminó en un auténtico caos logístico, previo al mundial.
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El desorden puso en riesgo la integridad de los elementos de la policía, quienes se vieron superados por la aglomeración y la molestia de la gente.
En las primeras filas la visibilidad fue nula, impidiendo que los espectadores pudieran seguir las acciones del partido.
Asimismo, se reportó una saturación peligrosa en la parte alta de las tribunas, con una gran cantidad de personas paradas en los pasillos ante la falta de control en el aforo.
