Este lunes, en sesión del Congreso del Estado de Chihuahua, se presentó un punto de acuerdo en defensa de la libertad de prensa, el cual evidenció no solo la postura de la bancada del PAN al votar en contra de este principio fundamental, sino también inconsistencias en sus argumentos legales.
La propuesta buscaba exhortar a autoridades a respetar el ejercicio periodístico y evitar cualquier forma de estigmatización o presión hacia medios de comunicación.
Durante la exposición en tribuna, se señaló que recientes declaraciones del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, en las que se refiere a periodistas como “medios morenistas” y afirma tenerlos “plenamente identificados”, constituyen un mensaje preocupante desde el poder público, al generar un entorno de presión que puede inhibir el ejercicio libre del periodismo.
El punto de acuerdo planteaba acciones concretas: exhortar al presidente municipal a abstenerse de estigmatizar a periodistas, solicitar la intervención de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y activar mecanismos de protección para el gremio periodístico. Sin embargo, estas medidas no fueron respaldadas por la bancada del PAN.
Además, durante la discusión, legisladores del PAN intentaron justificar su voto en contra argumentando que el exhorto no era procedente, basándose en el artículo 168 del Reglamento de Prácticas Parlamentarias. Según ellos, este tipo de asuntos debía tratarse como solicitudes de gestión o información.
Sin embargo, este argumento es incorrecto y confunde dos cosas distintas.
El artículo 66 de la Constitución Política del Estado de Chihuahua establece límites para hacer solicitudes directas al municipio, es decir, trámites o gestiones administrativas. Pero un exhorto no es eso. Un exhorto es simplemente un posicionamiento político del Congreso para hacer un llamado público a una autoridad; no obliga, no gestiona recursos ni sustituye funciones administrativas.
Por eso, no tiene sentido aplicar el artículo 168 del Reglamento en este caso, ya que ese artículo regula trámites internos o gestiones, no la facultad del Congreso de pronunciarse sobre temas de interés público.
En palabras simples: el Congreso sí puede hacer este tipo de exhortos, y el argumento del PAN para rechazarlos está basado en una interpretación equivocada de la ley.
Desde tribuna se advirtió que la libertad de expresión no depende de la validación de ninguna autoridad y que clasificar a los medios de comunicación por supuestas afinidades vulnera la pluralidad democrática. Asimismo, se recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido que el ejercicio periodístico es un derecho fundamental que debe protegerse en todo momento.
En este caso, el PAN no solo decidió no acompañar un exhorto que buscaba garantizar condiciones de respeto para el ejercicio periodístico en Chihuahua, sino que además sostuvo una interpretación legal errónea para justificar su voto, dejando de lado la defensa de un derecho esencial en toda democracia.