
Los agricultores de Estados Unidos planean reducir la siembra de maíz y aumentar la de soya durante este año, de acuerdo con el Departamento de Agricultura (USDA). Esta decisión responde principalmente al incremento en los precios de fertilizantes y combustibles, derivado del conflicto con Irán, lo que representa un nuevo desafío para el sector agrícola.
El USDA publicó su primer informe prospectivo de siembras del año, basado en encuestas realizadas a productores durante la primera quincena de marzo, junto con datos trimestrales sobre existencias de cereales. Sin embargo, analistas advierten que estas estimaciones podrían no reflejar completamente el impacto del conflicto en los mercados, por lo que no se descarta una futura reducción en la previsión de siembra de maíz.
Especialistas señalan que cultivos como el maíz y el trigo requieren fertilizantes más costosos en comparación con la soya, lo que los vuelve menos atractivos en el contexto actual. La interrupción del suministro de nitrógeno desde el Golfo Pérsico, causada por la guerra, ha elevado significativamente los costos de producción a nivel global.
A este panorama se suman otros factores adversos, como los bajos precios de los cereales, el aumento en los costos de insumos y la incertidumbre en la demanda internacional, particularmente desde China. La guerra comercial impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump el año pasado también afectó las exportaciones de soya estadounidense hacia ese país.
Según el USDA, los agricultores proyectan sembrar 95.3 millones de acres de maíz (38.57 millones de hectáreas), por debajo de los 98.8 millones de 2025. En contraste, la superficie destinada a la soya aumentaría a 84.7 millones de acres, frente a los 81.2 millones del año anterior.
No obstante, estimaciones de analistas consultados por Reuters anticipan una reducción aún mayor en la siembra de maíz, con 94.3 millones de acres, mientras que la soya podría alcanzar 85.5 millones de acres.
Tras la publicación de estos datos, los precios de los granos registraron alzas en la Bolsa de Chicago. Los futuros del trigo subieron por segunda jornada consecutiva, impulsados también por la sequía en las llanuras estadounidenses. El trigo avanzó a 6.16 dólares por bushel, la soya a 11.71 dólares y el maíz a 4.57 dólares.