
La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que cuando un riesgo amenaza al campo, la tarea de las instituciones es actuar con todo lo que tiene el Estado: conocimiento, coordinación y trabajo, para proteger el bienestar de las comunidades rurales.
Como parte de la estrategia nacional para contener al gusano barrenador, a la fecha se han instalado más de 574 mil trampas artesanales y capturado más de 11.6 millones de moscas, entre ellas de la especie Cochliomyia hominivorax, a cuyas larvas son las causantes de esta plaga que afecta al ganado.
“Controlar el ciclo reproductivo de la mosca es esencial para contenerla”, señaló la Secretaría de Bienestar en un comunicado en el que da cuenta de los avances en la estrategia, la cual articula al programa Sembrando Vida con la coordinación sanitaria del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), los gobiernos de los estados y el conocimiento técnico y científico de expertos en el tema.
En un comunicado, la dependencia agregó que además se han inspeccionado más de 2 mil animales y la curación de mil 863 heridas en animales de corral y de compañía.
La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que cuando un riesgo amenaza al campo, la tarea de las instituciones es actuar con todo lo que tiene el Estado: conocimiento, coordinación y trabajo, para proteger el bienestar de las comunidades rurales.
De acuerdo con la secretaría, la estrategia nacional para contener esta plaga se sostiene de una red territorial organizada integrada por una comisión nacional, 13 comités estatales y 28 regionales y municipales, así como la participación de 166 asociaciones ganaderas.
A esto, se suma la participación de más de 422 mil sembradoras y sembradores, 4 mil 332 técnicos y facilitadores, 120 de ellos especializados, así como personal de gobiernos estatales, municipales y delegaciones de Bienestar.
Se detalló que 24 investigadores de 13 instituciones trabajan en el desarrollo de soluciones en cinco grandes líneas: vigilancia epidemiológica para detectar y anticipar brotes, monitoreo y atracción para ubicar y concentrar la plaga, control biológico y químico para reducir la presencia del gusano barrenador, biotecnología para generar nuevas herramientas de control y estudios genómicos para comprender mejor su comportamiento y evolución.
“El enfoque de intervención se enfoca en entender el comportamiento de la plaga para anticiparse a su expansión”.
La Secretaría de Bienestar indicó que a través del programa Sembrando Vida participa con la presencia en miles de comunidades y su capacidad de movilización.
"Las y los sembradores del programa participan en tareas de vigilancia, revisión de animales, atención de heridas, colocación de trampas y difusión de información, convirtiéndose en una primera línea de defensa sanitaria en zonas rurales”.
Con info de La Jornada