
Phil Garner, un infielder que fue seleccionado tres veces al Juego de Estrellas y que luego dirigió a los Astros de Houston a su primera aparición en la Serie Mundial, falleció a los 76 años.
La familia de Garner emitió un comunicado este domingo en el que informó que Garner murió el sábado tras una batalla de más de dos años contra el cáncer de páncreas.
“Phil nunca perdió su chispa característica de vida. Era muy conocido por su amor al beisbol, que lo acompañó hasta el final”, expresó en un comunicado Ty, hijo de Garner.
Apodado “Scrap Iron” por su enfoque obrero del juego, Garner tuvo una carrera de 16 años como jugador con los Atléticos de Oakland (1973-76), Piratas de Pittsburgh (1977-81), Astros (1981-87), Dodgers de Los Ángeles (1987) y Gigantes de San Francisco (1988).
Disputó 150 juegos y registró un OPS de .800 con Pittsburgh durante la temporada de 1979, cuando los Piratas ganaron la Serie Mundial. Bateó para .417 en la barrida sobre Cincinnati en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y conectó para .500 (12 de 24) en la Serie Mundial, mientras los Piratas se recuperaban de un déficit de 3-1 para vencer a Baltimore.
Garner integró equipos del Juego de Estrellas con Oakland en 1976 y con Pittsburgh en 1980 y 1981.
“Phil Garner fue un competidor feroz, un líder respetado y una parte muy querida de la familia de los Piratas. Sus aportes al equipo campeón de la Serie Mundial de 1979 serán para siempre parte de la historia de los Piratas. Siempre apreciamos darle la bienvenida de nuevo a Phil en Pittsburgh, y era evidente lo profundamente que esta ciudad, este equipo, sus compañeros y nuestros aficionados significaban para él.
“Será recordado no solo por la garra, la pasión y el corazón que aportó al juego, sino también por la manera en que se comportó como un hombre de familia dedicado y un miembro respetado de la comunidad del beisbol”, manifestó Bob Nutting, presidente de los Piratas, en un comunicado.
Garner dirigió en las Grandes Ligas durante 15 años y acumuló un récord de 985-1.054 con Milwaukee (1992-99), Detroit (2000-02) y Houston (2004-07).
“Cuando volví a dirigir, fue la primera persona que conocí en Houston y me presentó a muchos de mis amigos cercanos”. Hinch dedicó el domingo a Garner y a su familia una victoria 8-2 sobre Miami. “Cuando conseguí el trabajo en Detroit, se comunicó conmigo y me habló de la ciudad de Detroit y de la afición. Aunque su etapa aquí no salió muy bien, fue un gran defensor de Detroit”, comentó A.J. Hinch, piloto de los Tigres.
Garner asumió el mando de los Astros a mitad de la temporada 2004 tras el despido de Jimy Williams y los condujo a un récord de 48-26 el resto del camino. Terminaron 92-70, vencieron a Atlanta en la Serie Divisional de la Liga Nacional y desperdiciaron una ventaja de 3-2 sobre San Luis en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Garner llevó a los Astros a la Serie Mundial al año siguiente. Se recuperaron de un inicio de 15-30 para terminar 89-73 y derrotaron a Atlanta en la Serie Divisional y a San Luis en la Serie de Campeonato, antes de que los Medias Blancas de Chicago los barrieran.
“Las contribuciones de Phil Garner a los Astros de Houston, a la ciudad de Houston y al juego del béisbol no serán olvidadas”, afirmó en un comunicado Jim Crane, propietario y presidente de los Astros.
Garner era originario de Tennessee y brilló en la Universidad de Tennessee, que retiró su número 18 en 2009.