
OAXACA, Oax., (apro) .- El bloqueo indefinido que mantiene la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE) en la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Santa María El Tule, ya comenzó a generar crisis en el suministro de combustible al cerrar 16 estaciones de gasolina en la capital de Oaxaca y en Valles Centrales porque no tienen producto.
Así lo reconoció el presidente del Grupo de Empresarios Gasolineros de Oaxaca (EGEO), José Luis Ballesteros Melgar, quien advirtió que, de seguir el cierre total de la terminal, alrededor de 90 estaciones suspenderían sus ventas y dejarían sin gasolina y diésel a los consumidores de esta región del estado de Oaxaca.
Cabe resaltar que la capital (Oaxaca de Juárez) y su zona conurbada Santa Lucía del Camino, San Antonio de la Cal, San Sebastián Tutla, Santa Cruz Xoxocotlán, Santa Cruz Amilpas y San Jacinto Amilpas, así como los Valles Centrales (Etla, Tlacolula y Zimatlán-Zaachila), concentran a más de 1.1 millones de habitantes.
Ballesteros Melgar hizo hincapié en que debido al cierre total de la Terminal del Tule por parte de la Sección 22 y la falta absoluta de combustible ya se está reflejando en 16 estaciones de los Valles Centrales que cerraron.
Luego de que la Sección 22 declaró un paro indefinido de labores para iniciar su jornada de lucha el 25 de mayo, el magisterio bloqueó de manera intermitente la terminal de abastecimiento del Tule, es decir, que en el día impedían la entrada y salida de pipas a esas instalaciones de Pemex, situación que obligaban a los empresarios gasolineros a buscar métodos de abastecimiento por las tardes, noches y madrugadas.
Sin embargo, a partir del lunes 15 de junio, los maestros no han dejado de bloquear la terminal, y ahora “no hay manera de que las pipas de Pemex puedan estar surtiendo a las estaciones”, refirió el empresario.
A partir de este lunes, los inventarios seguían bajando porque los gasolineros que tienen pipas propias o rentan pipas con terceros para poder abastecerse, ya no están surtiendo y los mandan a alguna terminal alterna.
Explicó que ir a una terminal alterna es una ventaja porque pueden seguir surtiendo sus estaciones, sin embargo, la desventaja es que se tienen costos operativos muchísimo más elevados por traslados y tiempos de espera.
“Los traslados son mayor kilometraje para llegar a terminal alterna y las esperas son mayores porque las terminales tienen que surtir a sus clientes naturales y aparte a todos estos clientes que están llegando de manera temporal”, precisó.
El empresario manifestó que “a partir de ayer, los maestros no han dejado de bloquear la terminal, entonces, no hay manera de que las pipas de Pemex puedan estar surtiendo a las estaciones, tampoco pueden salir de la terminal, entonces, las estaciones están trabajando con sus inventarios nada más y obviamente los inventarios se están agotando rápidamente”.
Por el momento, cuando una estación deja de tener producto, el cliente va inmediatamente a la estación que sigue, pero el combustible ya se está agotando.
“Hoy tenemos alrededor de 16 estaciones que ya no tienen producto y se siguen sumando porque de manera regular los inventarios que tiene una estación pueden ir entre uno y tres días y ya se están agotando y por consiguiente los gasolineros van a empezar a cerrar las puertas, no por protesta sino porque ya no tienen producto que vender”.
Hizo hincapié que esta situación no solo afecta a los gasolineros y a los usuarios, sino a toda una población porque entre más se agrava se afectan las labores cotidianas como ir al trabajo, repartir productos y hacer compras, pero, sobre todo, se afectan los servicios de seguridad y de salud porque se va a dificultar que una ambulancia o una patrulla puedan llegar a auxiliar a la ciudadanía en casos de emergencia.
Con información de: Proceso.