Un grave incidente, y las dudas...

El entramado de la destrucción de un mega narco-laboratorio en Morelos y la muerte de agentes estadounidenses que se dio este fin de semana tras el operativo, ha puesto en alerta no solo a las autoridades locales y nacionales, sino también al gobierno norteamericano, que mantiene en la mira al gobierno mexicano. El hecho, que ya alcanzó espacios en medios nacionales, expone una serie de dudas sin ser explicada completamente y las autoridades se limitan a ofrecer sus condolencias y decir que hay colaboración entre las dos naciones. 

Y es que esta operación en donde inclusive participó personalmente el fallecido director de la AEI, Pedro Román Oseguera Cervantes, no solo dejo su muerte, sino otras cuatro personas perdieron la vida, entre ellos dos agentes estadounidenses que según las autoridades, eran instructores y daban capacitaciones a los agentes de la AEI, pero que no tendrían por qué estar en los laboratorios clandestinos, lo que suma las dudas si realmente eran instructores o quizás ellos los llevaron al hallazgo o hasta una intervención de la DEA.

Es incuestionable la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua, aunque lo niegue la federación con su cliché discursivo de la soberanía, pues desde hace tiempo que se encuentran en el país.

Un caso reciente, es el de la desaparición del hermano de un agente de ministerio público que posteriormente se localizó sin vida, y en donde tuvieron presencia elementos del país vecino, entonces, ¿Por qué decir que no hay intervención? cuando esto, inclusive debe ser avalado por la SRE.

Habrá que ver la reacción de Estados Unidos, de un personaje sediento por intervenir y abrir fuego, como es el caso de Donald Trump...

Tips al momento

Señalan irregularidades en investigación de la muerte de agentes estadounidenses

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades. 

Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona. 

Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE. 

La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.


Las contradicciones y el conflicto diplomático por los agentes de EU

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.

El accidente ocurrido en  la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.

El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Tips al momento

Señalan irregularidades en investigación de la muerte de agentes estadounidenses

Trascendió que tras el trágico suceso del pasado domingo en donde dos agentes estadounidenses fallecieron, pobladores de Polanco señalaron que las periciales de dicho accidente no se llevaron a cabo y qué únicamente subieron los cuerpos rápidamente por la pendiente del barranco antes que llegaran las demás autoridades. 

Esto dejó aún más cuestionamientos, pues el director y los agentes, a quien ya señalaron medios estadounidenses como personal de la CIA, viajaban en una unidad NO blindada y en una zona de alto riesgo después de un importante operativo en el que se desmanteló uno de los más grandes laboratorios de drogas sintéticas incluso a nivel nacional, afectando claramente los intereses de grupos criminales con presencia fuerte en dicha zona. 

Por si fuera poco, se señala a el director Oseguera Cervantes como un testigo protegido y se reitera que los elementos no eran capacitadores, sino que colaboraban con las autoridades chihuahuenses en operativos de Ojinaga y otras zonas, en donde incluso portaban armas de la FGE. 

La camioneta Ford F-150 estalló debido a que llevaban bidones con gasolina, por lo que los cuerpos quedaron parcialmente calcinados, además se comentó que luego de esto se comenzó a buscar exhaustivamente equipo de los norteamericanos, sin precisar de qué se trataba.


Las contradicciones y el conflicto diplomático por los agentes de EU

A través de la columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, se señala que el fatal accidente carretero en donde murieron dos agentes estatales y dos de la embajada de Estados Unidos en Chihuahua, ha escalado hasta convertirse en un potencial conflicto diplomático y una crisis de seguridad nacional.

El accidente ocurrido en  la zona que conecta los municipios de Guachochi y Morelos, dejó al descubierto la operación de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin el conocimiento del Gobierno Federal.

El Fiscal César Jáuregui sostuvo que los fallecidos eran instructores que capacitaban a las fuerzas estatales en el uso de drones y tácticas de vigilancia, sin embargo, la capacitación en tecnología de drones no recae en la DEA, sino en el Ejército o la CIA.

Notas recientes