
27 de abril de 2026 - CEDEHM presentó un informe que advierte sobre la crisis silenciosa: miles de niñas, niños y adolescentes en Chihuahua viven las consecuencias de graves violaciones a derechos humanos sin ser reconocidos ni atendidos por el Estado.
En el marco del Día de la Niña y el Niño, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) presentó este 27 de abril el informe Las infancias que no vemos. Cómo las graves violaciones de derechos humanos están moldeando a niñas, niños y adolescentes en Chihuahua, un documento que pone sobre la mesa una realidad frecuentemente ignorada: la niñez también es víctima directa de la violencia estructural que atraviesa el estado.
El informe señala que quienes nacieron a partir de 2009 han crecido toda su vida en un contexto marcado por inseguridad, impunidad, militarización y múltiples formas de violencia. Para esta generación, el miedo, la incertidumbre y la ausencia institucional forman parte de su entorno cotidiano.
Violencia dentro del hogar: miles de infancias afectadas
Entre 2015 y 2025, en Chihuahua se registraron 138 mil 235 denuncias por violencia familiar y 22 mil 615 por incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar, sumando más de 160 mil denuncias en once años. CEDEHM advierte que detrás de estas cifras hay decenas de miles de niñas, niños y adolescentes creciendo en hogares marcados por agresiones, precariedad económica, miedo y conflicto constante.
El documento destaca que muchas infancias desarrollan ansiedad, depresión, problemas escolares, estrés permanente e incluso normalización de patrones violentos al crecer en estos entornos.
Más de 2 mil niñas y niños denuncian violencia sexual cada año
Según datos obtenidos vía transparencia de la Fiscalía General del Estado, desde 2020 más de 2 mil niñas, niños y adolescentes denuncian anualmente delitos sexuales en Chihuahua.
CEDEHM explicó que esta violencia deja secuelas profundas: ruptura de la sensación de seguridad, miedo persistente, trastornos emocionales, dificultades para confiar y afectaciones duraderas en la relación con su propio cuerpo. Además, muchos procesos judiciales terminan revictimizando a las víctimas menores de edad.
La desaparición también roba la infancia
A marzo de 2026, Chihuahua mantenía 5 mil 25 personas desaparecidas con investigaciones vigentes, una cifra que impacta a miles de hijas, hijos y familiares menores de edad.
El informe describe que niñas y niños crecen entre marchas, fiscalías, búsquedas y la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Muchas veces enfrentan tristeza, abandono emocional, empobrecimiento familiar, cambios bruscos de vida y duelo suspendido por no saber qué ocurrió con la persona ausente.
Desplazamiento forzado: casi la mitad son menores de edad
En los casos documentados de desplazamiento forzado interno en Chihuahua, 47% de la población afectada son niñas, niños y adolescentes.
El documento señala que estas infancias no solo pierden su hogar, sino también escuela, amistades, comunidad, seguridad y proyecto de vida. En el caso de comunidades indígenas, el daño también incluye pérdida de lengua, identidad cultural y territorio.
La coordinadora general de CEDEHM, Ruth Fierro Pineda, sostiene en la presentación del informe que pensar a la niñez solo como futuro posterga responsabilidades urgentes.
“No son el futuro, son el presente. La obligación de garantizar condiciones de dignidad, seguridad, cuidado y desarrollo corresponde al aquí y ahora”.
Proponen mecanismo especial para atender a la niñez víctima de violencia
Ante este panorama, CEDEHM propuso crear un mecanismo interinstitucional permanente en Chihuahua especializado en niñas, niños y adolescentes afectados por violaciones a derechos humanos, que articule salud, educación, justicia, búsqueda de personas y atención psicosocial.
El informe concluye con un llamado contundente: celebrar a la niñez no basta si se ignora a quienes crecen entre la violencia y la impunidad.
La presentación del informe aparecen de derecha a izquierda: Nubia Arellanes (abogada del área de Delitos de Género), Alejandro Sánchez y Antonio Palacios (abogados del área de Personas Desaparecidas, Personas Desplazadas y Personas Defensoras), Jacqueline Islas (psicóloga del área psicosocial), Ruth Fierro (Coordinadora General del CEDEHM) y María Luisa Salazar (Coordinadora del área de Delitos de Género).
Consulta el informe completo aquí: https://l1nq.com/zderqz5